Por qué una peli triste y una buena llorera es remedio de santo cuando estamos de bajón

Por qué una peli triste y una buena llorera es remedio de santo cuando estamos de bajón
Sin comentarios

Todas las emociones cumplen su función, aunque a menudo nos cueste gestionar o aceptar las emociones que tienen 'mala prensa' (la tristeza, la rabia...), es decir, aquellas más desagradables de transitar. Pero todas ellas son necesarias para nuestro bienestar, e igual de válidas.

Por ello hoy hablamos de una de estas emociones: la tristeza. Si te permites esta emoción, y te permites llorar cuando te sientes mal, sabrás lo bien que sienta hacerlo si te lo permites y si no te juzgas por ello. Y es que llorar es como un túnel de lavado para nuestros ojos, que nos permite ver las cosas con más claridad después de hacerlo.

A veces sentiremos esas ganas de llorar, esa tristeza interior, y no sabremos muy bien qué hacer para desatascarla; pues bien, una peli triste y una buena llorera, pueden ser mano de santo cuando estamos de bajón, y aquí te contamos más.

Todos estos beneficios tiene llorar

Es así: llorar nos sienta bien. De hecho, una investigación sobre el tema señala que llorar es una vía estupenda de descarga emocional y de reducción del estrés. Es sano que lo hagamos. Stephen Sideroff, doctor en psicología clínica de UCLA y director del Instituto de Ética Raoul Wallenberg afirma que "Llorar activa el cuerpo de una manera saludable", y añade:

"Bajar la guardia y las defensas y [llorar] es algo muy positivo, saludable. Lo mismo pasa cuando ves una película y te toca y lloras... Ese proceso de abrirte a ti mismo... es como un candado y una llave."

Lógicamente, llorar no nos soluciona mágicamente todos los problemas, pero sí nos reporta grandes beneficios, ayudándonos a:

  1. Liberar emociones acumuladas: A veces, llorar es una forma de liberar tensiones emocionales acumuladas, permitiendo que nuestras emociones se expresen y se liberen.
  2. Reducir el estrés: Puede actuar como una válvula de escape emocional, disminuyendo la tensión y el estrés acumulado en nuestro cuerpo y mente.
  3. Mejorar el estado de ánimo: Después de llorar, muchas personas afirman sentirse más calmadas y aliviadas.
  4. Facilitar la autorreflexión: Llorar puede ayudarnos a reflexionar sobre nuestras emociones y situaciones, algo que nos lleva a una mayor comprensión de nosotros mismos y de nuestras circunstancias.
  5. Fortalecer vínculos: Llorar delante de alguien puede fortalecer la relación y crear un sentido de intimidad y conexión, ya que muestra vulnerabilidad y confianza en la otra persona.
  6. Aliviar el dolor emocional: Finalmente, también nos ayuda a integrar las pérdidas en procesos de duelo, aceptando y procesando situaciones difíciles.

Por ello ponerse una película triste, abrir una caja de pañuelos y dejarse llevar por la emoción (cada uno deberá encontrar su mejor forma de soltar el llanto) puede ser tan catártico, porque nos dejamos llevar y liberamos tensiones, e incluso funciona como una especie de reseteo emocional.

Como curiosidad, llorar es un rasgo exclusivamente humano, y así lo afirmó Darwin en su momento: "el llanto es una de las expresiones específicas del hombre". El naturalista y geólogo llegó incluso a comprobar las famosas lágrimas de elefante para corroborar que esta acción es exclusiva del ser humano.

Y es que hay informes, leyendas y rumores que hablan de este tipo de lágrimas en gorilas o elefantes, pero las evidencias sobre ello son insuficientes. Así, hasta lo que sabemos, no hay ninguna otra especie que produzca lágrimas emocionales.

Qué dice la ciencia sobre llorar

Pero, ¿qué dice la ciencia sobre el acto de llorar? Un estudio citado en la BBC, realizado en 2008 con cerca de 4.300 adultos de 30 países, reveló que la mayoría de ellos mostraban mejoras tanto en su bienestar físico como mental después de una sesión de llanto. 

Como curiosidad, el estudio también descubrió que cuando tratamos de eliminar o esconder el llanto, después nos sentimos menos aliviados (por lo que, permitirse llorar, alivia).

Además, los estudios transculturales han descubierto que llorar, no solo forma parte del repertorio básico de todos los grupos humanos, sino que juega un papel importante a nivel social. Un buen ejemplo de ellos son los estudios que diseccionan las ceremonias y rituales en torno a nuestros seres queridos en las distintas culturas conocidas.

Estos estudios han encontrado que, excepto quizás algunas comunidades locales de Bali (donde se cree que las lágrimas pueden perjudicar al fallecido en su otra vida), todas las culturas parecen tener asociado el llanto con el duelo de una forma u otra. De hecho, tal y como escribió Shakespeare: "Llorar es hacer menos profundo el duelo".

Foto | Portada (Película Love and Other Drugs, 2010)

Temas
Inicio