El alta de tu hijo y la tuya son diferentes. El ginecólogo comprueba el estado de la episiotomía y los loquios. También comprueba si el útero involuciona correctamente. Te revisa los pechos y confirma que no tienes dificultades para ir al lavabo.
Con tu hijo, el pediatra realiza un examen completo físico y neurológico, observa sus reflejos y se asegura de que mama bien. Se fija en la cicatrización del ombligo y en el color de las deposiciones. A los dos además, se os toma la temperatura, el pulso y la tensión arterial. A veces el alta coincide con el primer test de metabolopatías, que se suele realizar a las 48 horas del nacimiento, este análisis sirve para detectar precozmente ciertas enfermedades congénitas como puede se el hipotiroidismo.
Bueno, ahora viene el papeleo y las gestiones. Cuando recibes el alta, te dan un cuestionario para la declaración del nacimiento en el registro civil, tu informe de alta y el de tu hijo, el documento de identificación materno-filial y la cartilla de salud infantil.
Finalmente llega el ansiado traslado al domicilio. En el hospital, se dan a los padres folletos con las recomendaciones sobre los primeros cuidados de tu bebé y los tuyos propios.
Recuerda algo muy importante, no te debe quedar ninguna duda antes de abandonar el hospital. La cura del cordón umbilical, como bañar al bebé, etc.
Esperamos que sea una feliz entrada al hogar y un perfecto desarrollo tuyo y de tu bebé. ¡Felicidades!
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