Si tienes estos comportamientos podrías ser presa fácil para un manipulador, según la psicología

Si tienes estos comportamientos podrías ser presa fácil para un manipulador, según la psicología
Sin comentarios
HOY SE HABLA DE

En diversas ocasiones hemos hablado sobre las señales que podrían indicarnos que nos encontramos ante una persona manipuladora, desde su postura hasta las frases que suelen decir.

Pero a la hora de prevenir ser víctimas de un manipulador, lo que nosotros hacemos y cómo nos comportamos también podría influir en ello.

Estos son algunos de los comportamientos que podrían hacerte ver como una presa fácil ante un manipulador.

1) Siempre estás de acuerdo

Hay una delgada línea entre ser una persona complaciente, y ser una persona que siempre de los siempres está de acuerdo con lo que dicen los demás. Si bien es normal querer ser respetuosos con las opiniones de otros, también es importante respetar nuestra individualidad.

Sucede que estar siempre de acuerdo con los demás envía la impresión de que somos débiles y, en consecuencia, seremos fáciles de manipular o que pueden aprovecharse de nosotros.

2) Te disculpas en exceso

Pedir perdón cuando hemos hecho algo mal o cuando nos hemos equivocado es algo esencial para toda relación interpersonal. Pero si nos encontramos disculpándonos todo el tiempo, podríamos vernos como alguien de quien los demás podrían aprovecharse.

Al igual que el punto anterior,  habremos de analizar qué tan seguido hacemos esto y, sobre todo, entender que hay cosas sobre las que no es necesario disculparnos, como compartir nuestra opinión de manera respetuosa.

3) Te sientes inseguro

Pexels Tima Miroshnichenko 8727367
Foto | Tima Miroshnichenko en Pexels

Las personas inseguras o con poca confianza en ellos mismos suelen ser de las víctimas favoritas de los manipuladores. Al ver que te cuesta confiar en ti y, en consecuencia, se te dificulta poner límites o alzar la voz, las personas con malas intenciones verán en ti el blanco perfecto.

Para evitar que esto te suceda, y simplemente porque confiar en uno mismo es básico para una buena autoestima, trabaja en mejorar este aspecto sobre ti. Reconoce tus logros y aciertos, y toma los errores o malas experiencias como aprendizaje.

4) Evitas la confrontación

Este comportamiento es similar a los primeros dos que compartíamos. Cuando hacemos lo posible por evitar confrontaciones o desacuerdos, tendemos a disculparnos (cuando no deberíamos) o a cambiar de opinión con tal de que la situación continúe pacíficamente.

Desde luego, tampoco se trata de que creemos pleito por todo, pero sí es necesario que expresemos cuando estamos en desacuerdo con algo y que pongamos límites cuando sea necesario - por mucho que a la otra persona le moleste.

5) Eres demasiado servicial

Ayudar y apoyar a otros no es malo. El problema se presenta cuando esto sucede en exceso, dejando de lado nuestras propias necesidades e intereses. Si un manipulador nos observara, seguramente pensaría que fácilmente haríamos mil y un cosas si nos lo pidieran.

En este sentido, es importante que, aunque nos guste y llene el ayudar a otros, también seamos conscientes de nuestros propios límites y no nos dejemos olvidados por dar prioridad a los demás.

6) Tienes miedo al rechazo

Pexels Mart Production 9566326
Foto | Mart Production en Pexels

Este punto es similar al que comentábamos de estar siempre de acuerdo y el de evitar la confrontación. A veces, el temor al rechazo nos empuja a hacer cosas que realmente no queremos, una situación en la que frecuentemente se encuentran las víctimas de una persona manipuladora.

Y si bien a nadie le gusta que le rechacen, le den la espalda o le digan que no, es importante que evaluemos nuestros principios y valores. Además, no olvidemos que hay ocasiones en las que esos rechazos son bendiciones disfrazadas.

7) No sabes decir "no"

¡Qué importante es esto! Si no sabemos decir que no, es casi seguro que alguien en algún momento de nuestra vida se aprovechará de nosotros. Pero ya sea por no querer herir los sentimiento del otro, o porque no se nos ocurre algo que decir, caemos en el error de decir sí a todo.

Sabemos que trabajar en ello no es sencillo, pero es importante hacerlo para no encontrarnos con cargas y responsabilidades que nos nos corresponden, así como compromisos o situaciones en las que realmente no queremos estar y/o nos incomodan.

8) Buscas validación constantemente

Sí, a todos nos gusta que de vez en cuando nos digan algo positivo o que reconozcan lo que hacemos. Pero depender siempre de lo que piensen los demás de nosotros nos puede hacer fáciles de manipular.

Recuerda que no debemos poner nuestro valor en las manos de alguien más, sino en nosotros mismos. Trabaja en tu amor propio y tu autoestima, y dejarán de sentir esa necesidad de ser validado por otros.

9) Eres excesivamente positivo

Pexels Mikael Blomkvist 6476789
Foto | Mikael Blomkvist en Pexels

Tener una actitud positiva todo el tiempo nos hace parecer como personas que no reconocemos la realidad y -seguro lo adivinaste- como alguien a quien resultaría muy fácil manipular, por ignorar o intentar suprimir las emociones negativas.

Como ya lo hemos dicho en otras ocasiones, no hay emociones buenas ni malas, solo emociones agradables y no agradables. Reconocer y aceptar ambas nos ayuda a tener un mejor inteligencia emocional, y a expresarlas adecuadamente cuando es necesario.

10) Piensas demasiado

Este último es un poco complicado porque a primera vista puede parecer difícil definir a qué nos referimos con "demasiado". Pero un buen indicador puede ser la circunstancia en la que nos encontramos. Por ejemplo, pensar demasiado antes de hacer una gran compra, como una casa o un coche, es algo esperado y recomendable (no queremos arrepentirnos con algo tan grande).

Pero pensar demasiado hasta las cosas más pequeñas nos hace parecer inseguros y temerosos. En el peor de los casos, pensar demasiado nos puede orillar a que terminemos dejando en otros el poder de nuestras decisiones. Y eso nunca es algo bueno.

Si te ves reflejado ante alguno de estos comportamientos no te desanimes, no significa inmediatamente que un manipulador llegará a aprovecharse de ti. Pero sí es necesario que trabajes en ello, tanto para evitar ser utilizado, como para fortalecer y mejorar tu autoestima.

Foto de portada | Alyssa Polaris en Pexels

Temas
Recibir por e-mail:

      Inicio
      ×

      Utilizamos cookies de terceros para generar estadísticas de audiencia y mostrar publicidad personalizada analizando tu navegación. Si sigues navegando estarás aceptando su uso. Más información