"Pensando en los demás": imprescindible documental que muestra que se puede educar sin castigar

15 comentarios

En Bebés y más hemos hablado en diversas ocasiones acerca de los castigos explicando que son métodos que funcionan sobre la superficie de un problema pero que no educan porque no llegan a la raíz de dichos problemas, no muestran alternativas y por lo tanto no son un buen método educativo.

Hay muchas personas que están de acuerdo en que se puede educar sin castigar a los niños, aunque la cosa suele cambiar cuando hablamos de la escuela porque allí hay un solo educador para veintitantos niños y claro, no es lo mismo educar a uno que a tantos.

Yo era una de esas personas que dudaba cuando hablaba de ello. Un niño que interfiere las actividades de la clase, que molesta o que no deja trabajar a sus compañeros podría dejar de hacerlo mediante el uso de algún tipo de castigo, ya que no interesa que corte el rumbo de la clase, pensaba yo.

Sin embargo, un buen día, hace casi dos años, llegó a mis manos un documental titulado “Pensando en los demás“, que me demostró que la escuela debería ser un sitio en el que aprender a ser persona, a respetar a los compañeros, a empatizar con sus problemas y en definitiva un lugar en el que conseguir una base emocional sólida que nos permitiera relacionarnos de una manera sana con el resto de personas.

No son bebés, pero es muy recomendable

En Bebés y más hablamos de bebés y niños de hasta seis años. En este documental, los protagonistas tienen más de seis años, pero lo importante no es la edad, sino observar cómo son educados, qué métodos utiliza el maestro y sobretodo cómo es la relación que mantiene con ellos y cómo es la relación entre los mismos niños.

Hace un par de meses comentamos que, en Andalucía, los menores de seis años no podrán ser castigados en clase. A edades tempranas los niños tienen una capacidad de aprendizaje emocional limitada y, como es necesario ir recordándoles a menudo qué se espera de ellos y qué no se espera de ellos, es mejor ofrecer una educación en positivo que basar los aprendizajes en ir castigando continuamente.

Con esto quiero decir que los castigos se entienden (o permiten) más cuando los niños son más mayores y pueden entender que sus actos tienen consecuencias, sin embargo, en Japón, un profesor considera que sus alumnos, pese a ser ya mayores de seis años, pueden y deben aprender a ser respetuosos de una manera más positiva.

Si él lo consigue, ¿por qué no lo íbamos a conseguir nosotros con nuestros hijos más pequeños?

Toshiro Kanamori y las cartas del cuaderno

El documental narra las vivencias del profesor Toshiro Kanamori, una persona que educa a los niños buscando un ambiente de empatía y de respeto absoluto entre ellos. Les otorga voz y les permite opinar tratándoles como a las personas que son, dejándoles la libertad necesaria para que desarrollen su individualidad.

Uno de los métodos que utiliza es el de “las cartas del cuaderno”. Los niños escriben a menudo cartas en un cuaderno en las que explican sus sentimientos, qué piensan sobre algo o qué soluciones darían a un problema. Cada día tres niños leen su carta y el resto puede opinar sobre ello.

Esto hace que los niños aprendan a buscar en su interior, a mirar hacia sí mismos, a reconocer su individualidad y a dar nombre a sus emociones y por lo tanto a comprender las de los demás. Les enseña a pensar en el resto y en definitiva a ser felices creciendo a partir del respeto propio y ajeno.

Cada error, una oportunidad de aprender

Esta frase la he comentado más de una vez. Cada vez que un niño comete un error (fechoría, travesura, llamémosle como queramos), nace la posibilidad para el niño de aprender y para sus educadores de enseñar a actuar mejor.

En nuestras sociedades occidentales estamos acostumbrados a ver cómo muchos niños se ríen de otros niños y, aunque no nos parece lo más adecuado, no nos genera un rechazo exagerado porque estamos acostumbrados. Nosotros mismos nos reímos de nuestros compañeros o recibimos sus burlas cuando éramos niños y nadie intercedió demasiado para evitarlo. Sin embargo son muchas las personas que recuerdan aquellos tiempos con hastío y que aún hoy sufren los coletazos emocionales de los rechazos de aquellos días.

Es por esta razón que sorprender ver, en este documental, al profesor Toshiro Kanamori deteniendo durante unos días toda actividad escolar para solucionar un problema de burlas y de falta de respeto entre sus alumnos, otorgando a la integridad de cada niño la importancia que debería tener en todas las sociedades y mostrando que en la escuela se debe aprender a ser persona y a vivir respetando a los demás y, en segundo término, aprender todo lo demás.

Documental varias veces premiado

El documental ha recibido el Gran Premio del Festival de Banff 2004, la medalla de bronce en el Festival de Nueva York, el Gran Premio en el Festival de Televisión del Japón y la Medalla de Oro en el Festival Internacional de EEUU de Religión, Etica y Humanidades. Está producido por la Japan Broadcasting Corporation (NHK).

Tiene una duración aproximada de unos cincuenta minutos y lo considero imprescindible para cualquier profesor, para cualquier padre y madre e incluso para cualquier persona, por los valores que se tratan en él.

Encabezando la entrada tenéis los primeros diez minutos del documental, que como veréis está en catalán subtitulado al castellano (en España sólo se ha emitido en Cataluña). A continuación tenéis el resto del documental en fragmentos de diez minutos:

Por cierto, preparad los pañuelos, es posible que toque vuestra fibra sensible.

Espero que os haya gustado y no dudéis en comentar las sensaciones que os provoca.

Vídeos | YouTube
En Bebés y más | El castigo es un método poco educativo, Educar a los niños para que sean responsables, Los menores de 6 años no podrán ser castigados en clase, Los niños son el futuro pero también el presente

Temas
Comentarios cerrados
    • brillante

      Para los que piensa que los niños son egoístas; para los que creen que demasiado afecto les malcría porque hay que prepararlos para los golpes; para los que piensan que los niños son sólo niños; para los que piensan que son como animalillos a los que hay que "socializar"; para la cuidadora de la guardería de mi hijo; para Estivill y sus secuaces; para mi vecina; para mi suegra; y para todos aquellos que se olvidaron de lo que era ser niño.

    • interesante

      No conocía el documental.

      Viéndolo pensaba mucho en nuestra in-capacidad para expresar sentimientos. La mayoría de la gente no lo hace, y al que se atreve a hacerlo se le tacha de "sensiblero". Vamos y venimos por la vda acumulando sensaciones que no compartimos por miedo a la respuesta de los demás. Diría, incluso, que sólo está bien visto hacerlo si se expresa a través del arte (en todas sus manifestaciones). Entonces, la gente se siente identificada con unos sentimientos ajenos que no es capaz de expresar por sí misma.

      Algunas personas (bueno, quizás demasiadas) piensan que ser sensible equivale a ser débil y creo que esto nos está llevando a una deshumanización generalizada y, cada vez, a edades más tempranas.

      Me horroriza comprobar que los padres aceptan como válida la ley de la jungla que impera en las calles, en los colegios, en las comunidades, en los grupos en general. Escucho a críos decir "es que los más mayores nos tienen prohibido hacer, usar,...." "es que este sitio es de los mayores" (los "mayores" son los chicos de un curso superior en el instituto). Y estos mismos críos que lo dicen, ocultan a sus padres cualquier incidente por miedo a las posibles represalias. Y sus padres aceptan que hoy manden (abusen, amedranten) los mayores y mañana sean sus hijos los que manden sobrelos pequeños.

      Y ves a un crío totalmente amedrentado por otros veintico que le tiran bolas de nieve a lo bruto, y todos ríen excepto la víctima. Y cuando intervienes ves que el grupo baja la cabeza, que el perjudicado siente miedo y que cuando te das la vuelta eres tú el que recibe un bolazo en la cabeza mientras todos ríen la gracia de un cobarde incapaz de dar la cara.

      No hay respeto, no hay sensibilidad, no hay humanidad. Pero no creo que sea por que las personas sean malas sino porque guardan demasiado dolor dentro de sí mismos.

      Mi hijo ha comenzado hace unas semanas en una escuela waldorf y el vídeo me ha recordado mucho a esta escuela. Allí impera la paz, el respeto, la experiencia, el encuentro con uno mismo y con los demás. Estamos encantados; el peque el primero. Sólo siento que la continuidad con primaria no sea segura y temo el día en que Mario tenga que incorporarse a un centro convencional. Es así.

      Y los hay que piensan que actitudes como las de este profesor son posibles sólo en determinadas culturas. "Es que España es diferente". ¡¡No me fastidies, hombre!! ¿qué tendrá que ver? Hay cosas que tienen validez universal, aquí, en Japón o en la conchinchina, y una de ellas son los derechos humanos. Sólo hay que querer respetarlos para poder hacerlo.

    • Cerrar respuestas
    • Avatar de evaval Respondiendo a evaval

      Gran comentario evaval. Como dices, la mayoría pasamos por la vida incapaces de decir lo que sentimos y, lo que es peor, con pocas ganas de que los demás nos cuenten sus problemas ("como si yo no tuviera problemas, viene éste a contarme los suyos")...

      Es lo que hay, es lo que hemos mamado y es como hemos crecido. Por eso interesa romper la cadena y dejar que los niños no pierdan (porque no es hacer que consigan, sino evitar que pierdan) la empatía, la capacidad de entender al otro ni la humildad y bondad.

    • Avatar de evaval Respondiendo a evaval

      "Mi educación fue muy buena hasta que el colegio me la interrumpió", decía George Bernard Shaw

    • interesante

      Todo lo que dice el MAESTRO es acertado pero aun lo es mas lo que no dice: "levantad la mano" en vez de "quien lo sabe?" Todo lo que ocurre es fantastico, es increible lo que no ocurre: no se hacen daño! ¡y como mantienen la atencion con la puerta de clase abierta y con el escandalo que hay fuera! Lo que habria ganado yo de pequeñita si me hubieran dejado llorar a gusto!

    • Cerrar respuestas
    • Avatar de domar Respondiendo a domar

      Exacto domar, es genial lo que dice y lo que no dice. Es genial lo que hace y lo que no hace. Es genial ver que les da voz a los niños y les deja ponerse, en muchos aspectos, casi a su mismo nivel.

    • brrrrrr, no lo puedo ver en este ordenador... de esta noche no pasa!!

    • Cerrar respuestas
    • Avatar de annajuanroch Respondiendo a Anna JR

      Ya lo has visto, Anna?

    • Cerrar respuestas
    • Me acabo de parar en la cuarta parte, es tarde pero mañana sigo. De momento, sólo una cosa: "Oh, Capitán, mi capitán". Si yo fuera uno de esos niños, me levantaría sobre mi pupitre por mi profesor. No acabo de estar de acuerdo en que el profesor Kanamori no utilice el castigo, a Yuto le riñe y le amenaza con castigarle a no subir en la barca. Pero los niños saben que su compañero, de alguna manera, se ha ganado ese escarmiento, lo aceptan, empatizan con Yuto y convencen al profesor de que merece una segunda oportunidad. Estoy segura de que el maestro hubiera aplicado el castigo si hubiera visto que era realmente necesario y ellos lo hubieran aceptado. De la misma manera que veo la rectificación del profe, tras las palabras de sus alumnos como una lección de respeto hacia ellos. Respeto. Un concepto con mala fama en las aulas. Parece que sólo merecen respeto los profesores, pero queda claro que se lo ganan cuando respetan a sus alumnos. Y no sigo porque me falta 20 minutos que seguro que me depararán más emociones.

      Gracias por hacernos llegar esta joya. Bona nit.

    • Cerrar respuestas
    • Avatar de annajuanroch Respondiendo a Anna JR

      De nada Anna, hace dos años que lo vi y recuerdo casi cada historia de las que se ven en él.

      Sobre el tema de los castigos te respondo que sí y no. Yo, cuando lo vi y vi que iba a castigar al niño pensé: "de verdad lo va a hacer?" y probablemente sí, sin embargo los niños hablaron con él y él mismo dijo a cámara después que "los niños me han demostrado que el castigo no tenía nada que ver con las barcas".

      Es decir, creo que el profesor piensa, como yo y como todo el mundo, que los niños tienen que saber que sus actos tienen consecuencias, pero él imponía una consecuencia no relacionada con la "fechoría" y por eso se retracta y finalmente deja jugar a Yuto.

      Ha ganado el niño? No, porque sí se da cuenta de cuáles son las consecuencias.

      Acción: Hablar en clase, jugar y no hacer lo que tenía que hacer. Castigo: No salir a jugar con las barcas. Consecuencia natural del acto: Como ha habido una mala acción se debate el tema, se gasta un tiempo en el que los niños podrían estar jugando en tratar de conseguir que el niño pueda jugar y finalmente todos pueden jugar, pero menos tiempo del que podrían haber jugado. El niño se da cuenta de que por su culpa, han jugado menos tiempo.

      Que es mejor, el castigo o la consecuencia natural del acto? Yo voto por lo segundo, porque me parece una manera de educar más respetuosa y menos artificial. No soy yo el que impone arbitrariamente la pena a cumplir. Es el mismo acto el que crea la consecuencia.

      Esta escena es uno de los momentos cumbres, porque el profesor acaba haciendo justo lo contrario de lo que la mayoría de gente acostumbra a hacer y obtiene un resultado probablemente mejor, que el niño se de cuenta de que ha obrado erróneamente, que por su acción todos llegan tarde al agua y que sus compañeros le defendieron en vez de decir:"pues que se quede, que ya nos vamos nosotros".

      Fíjate, me enrollo tanto, que esto da para un post nuevo. Cuando tenga un rato lo escribiré: "Los niños tienen que saber que sus actos tienen consecuencias", qué te parece? ;)

    • La verdad es que son muy interesantes y da mucho que pensar, yo los vi hace unos meses cuando mi hija empezo el cole nos invitaron a los padres a unas charlas que hace el cole una vez al mes, tratamos este tema y el mismo director nos dijo que cada año a principios de curso lo ven juntos todos los profesores para recordarlo, incluso hay cosas que ponen en practica, a los padres nos encanto, algunos nos emocionamos, el gran corazón que tienen estos pequeñajos y sus sentimientos, no tenemos derecho mas que a quererlos y hacer lo posible por quererlo mas.

    • Precioso, ¿esta es la forma en que "compras" paciencias Armando?

    • Cerrar respuestas
    • Avatar de ayuga Respondiendo a ayuga

      Jejeje. Es una manera de entender por qué comprarlas.

    • gracias por compartirlo,me ha encantado.

    • Ay, Armando, q pechá de llorar, es buenísimo. Muchas gracias.

    Inicio
    ×

    Utilizamos cookies de terceros para generar estadísticas de audiencia y mostrar publicidad personalizada analizando tu navegación. Si sigues navegando estarás aceptando su uso. Más información