Las madres que no pueden más

Las madres que no pueden más
14 comentarios

No es nada sencillo escribir esto hoy. Alguien a quien quería mucho se ha ido. Cuando alguien se va no puedes evitar pensar que podías, que debías, haber podido hacer algo, detectar hasta que punto llegaba su desesperación, su cansancio, su angustia. Ya para ella no sirve de nada, pero espero que algo pueda ayudar a las madres que sienten que no pueden más.

La maternidad remueve profundamente nuestra conciencia, nos enfrenta a los dolores callados de la infancia, al silencio, al deber. A veces la presión es tan fuerte, las madres están tan solas, que no encuentran otra salida que dejar la vida antes de seguir soportando una vida que es un peso demasiado enorme para soportarlo.

Se que las que miráis enternecidas a vuestros pequeños pensáis que nunca, nunca, podrías llegar a querer dejarlos sin vosotras en la vida. Que soportaríais cualquier enfermedad, sufrimiento, vacio... todo, con tal de estar ahí, a su lado.

Pero no siempre es asi. Nos han educado para soportar las penalidades y resistir con una sonrisa, a aceptar las cosas que son como son, a no romper esquemas, a ser sumisas, buenas hijas y esposas, ciudadanas modelo. Y nos rompemos, nos podemos convertir en madres que no pueden más.

En vuestra maternidad seguro que habrá circunstancias difíciles. Quizá una pareja que se ha convertido en un extraño que no os trata como merecéis. Quizá más trabajo del que podéis soportar o que se os presiona o no queda más remedio que trabajar cuando queréis estar con vuestros hijos. Quizá el agotamiento o la soledad. Quizá, incluso, una lactancia durísima y sin apoyos que debéis terminar en destete sin desear hacerlo.

Indefensión aprendida de la que no sabemos salir y nos machaca, robándonos la autoestima. Quizá la necesidad, simple y sencilla, de tener tiempo para vosotras, para crecer y madurar, para reiros y ser libres, piense lo que piense nadie de vosotras. Pero nada debería llevaros a querer abandonar la vida porque no podéis más.

Ser madre puede ser muy duro

Ser madre es duro. Ser una madre entregada lo es mucho más. Los días sin sueño, la lactancia sin apoyo, el que el entorno no nos sostenga y cuide, puede hacer que sintamos que no podemos más, que ya nada de lo que hacemos sirve, que el futuro no vale la pena. La depresión postparto es una de las circunstancias más duras en la vida de una madre y, si no se soluciona, puede dejar secuelas durante años, muchos años. Las razones de la depresión postparto son muy variadas y no están claras, pero sucede. Por eso hay que estar atentos para detectarla, y actuar, pedir ayuda una misma o que alguien de nuestro entorno nos convenza para hacerlo. No dejar que vaya a más.

Por eso es indispensable saber pedir ayuda. No solamente contar algo de lo que nos preocupa, o explicar que estamos deprimidas, no. Hay que gritar. Hay que saber acudir a alguien y decirle que no queremos vivir. Hay que escuchar y acudir a un terapeuta o a un psiquiatra si nuestra alma se derrumba. Antes de que sea tarde, antes de decidir partir, antes de ser una madre que no pudo más.

Por eso también es indispensable que los que rodeamos a una madre estemos dispuestos a acompañarla, pero sobre todo que los más cercanos la respeten, la escuchen, la ayuden. Nunca cargarlas de culpa si algo no funciona puntualmente en la crianza, incluso si no compartimos su forma de verla. Y ayudarles a empoderarse de la educación de sus hijos, para que nadie les imponga algo en contra de sus sentimientos o sus principios.

Hay veces que la culpa, que nos persigue, nos atrapa. No somos bastante buenas, bastante abnegadas, bastante fuertes. Y es mentira, es la culpa lo que nos debilita y nos hace querer cumplir un programa de vida que realmente nos hace daño. Aceptamos el chantaje emocional.

Cada mujer es diferente. Para algunas estar con sus hijos en casa es lo mejor del mundo. Pero incluso ellas necesitan su tiempo y su descanso. Otras quieren trabajar mucho, pero no saben decir que hasta aqui, que necesitan parar y reconocer cuando trabajo y maternidad son dificilmente compatibles. No existen las buenas o malas madres por hacer una cosa u otra.

Lo que nos hace fuertes es hacer realmente lo que resuena como correcto en nosotras: dar el pecho o destetar, trabajar o quedarnos en casa, ser esposas o ser divorciadas. Nadie tiene derecho a decirnos como debemos vivir. Solo somos nosotras las dueñas de nuestra vida, solo nosotras podemos parar cuando no podemos más.

Nuestros hijos lo que realmente necesitan es que estemos bien, que estamos conscientes y con fuerza para hacer frente a las dificultades, delegando, pidiendo ayuda, pero nunca consintiendo que nadie nos marque como debemos ser, como debemos vivir, como debemos comportando. Y no consintiendo que nadie nos machaque por no ser como "hay que ser".

Educar a nuestras hijas en el empoderamiento

Debemos educar a nuestras hijas como seres empoderados, conscientes de su valor, de su capacidad, de su fuerza. Que sepan que nadie puede hacerles daño ni minusvalorarlas, que no tienen que soportar un trabajo, una pareja o unos cuidados a sus hijos que les hagan derrumbarse.

Que tienen derecho a cuidarse y a respetarse ellas si el entorno no las respeta. Que su primer deber es luchar por ser ellas mismas y ser felices, todo lo felices posible, que nada hay que aguantar que sea superior a su fuerza, que no hay que ser perfectas porque tienen mucho poder interior. Nadie debe quitarles su poder.

Debemos educar a nuestras hijas para que vayan con la cabeza muy alta incluso si algo falló, si en algo las dañaron. Que no son perfectas pero son maravillosas y merecen lo mejor, dignidad y alegría, incluso si hay enfermedad o hay problemas. Incluso si se equivocan, merecen lo mejor, son poderosas y no estan solas, que no necesitan que un hombre les de sentido o les de valor. Enseñadles a pedir ayuda, a pedirla de verdad.

Que deben ponerse el mundo por montera y gritar que son libres, que son auténticas, que son las dueñas de sus vidas y que ninguna norma social merece que lloren en silencio. Que nada merece que se vayan por miedo o por desesperación. Que nunca deben llegar a ser madres y mujeres que se van porque no pueden más.

En Bebés y más | La felicidad, ¿dónde la perdieron los niños?, Las dificultades de la lactancia materna prolongada, Curso de maternidad y paternidad: vamos a expresar el amor

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Comentarios cerrados
    • interesante

      Bravo. Compartido. Tengo que evitar que otra madre no pueda más...

    • interesante

      Yo entiendo a esa madre perfectamente. Y también entiendo que no pidiera ayuda, porque a veces la pides y no llega. O se ríen. O te hacen sentir peor. No siempre es fácil pedir, y no siempre la gente está dispuesta a escucharte. Ni siquiera son capaces de verlo los profesionales. Mis oraciones con ella.

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    • Avatar de aishazd Respondiendo a aishazd

      Toda la razón, que difícil es ser mamá, te exiges día a día, porque sabemos la responsabilidad que es criar una vida perola sociedad nos deja a un lado bien lejos, no es muy difícil deprimirse así, en silencio, soledad y tanta critica

    • interesante

      Me ha encantado este artículo. Así es, eduquemos en el empoderamiento y en la consciencia del valor de uno mismo... pero no sólo a las hijas, sino también a los hijos - que todos lleguen a ser adultos que se autovaloren y que sepan valorar y respetar a los demás también. Abrazos y gracias.

    • interesante

      Me ha dado mucho pena solo de imaginar lo que esa pobre madre pudo haber sufrido en silencio. A veces es muy dificil siquiera poder hablarlo con otras personas porque las criticas y los rechazos son tan evidentes que terminan por hundirte mas en tu propio silencio.

      Otras veces, cuando estamos tristes y desbordadas recurrimos al internet para desahogar a traves de palabras aquellos problemas que tanto nos duelen, y es tan cruel y espantoso leer respuestas de gente que supuestamente vive en el respeto y la empatia, que en vez de ayudar, te hacen sentir peor porque estas personas ni te conocen personalmente y mucho menos entienden tus circunstancias reales como para encima tener el poder de humillarte y pisotearte lanzando criticas sesgadas y con un malevolo proposito de hacerte sentir mala madre. Ojala hayan mas foros y espacios como este que sean una ventana para ayudarnos a sacar aunque sea un poco, ese malestar que solo nosotras conocemos, y que la gente que quiera ayudar con una palabra de aliento, de solucion, de lo que sea, refleje su respeto tanto pregonado y su empatia por aquella mujer que esta sufriendo y que solo ella sabe cuanto le esta afectando.

      Saludos y gracias por leer.

    • interesante

      Mireia, cuánto lo siento y también por la madre que se ha ido, así como por sus hijos. Llevo desde que lo he leído, hace más de 2 horas, llorando y sin poder dormir, a pesar del cansancio que he acumulado en estos casi 3 años de crianza. Me he sentido identificada por todo lo que dicen tus palabras. La vida no es como esperamos, ni como muchas veces deseamos o nos gustaría que fuese. Pedir ayuda no siempre sirve aunque, como tú, aliento a tod@s desde aquí a que lo intenten. No perdamos la esperanza y el optimismo. Ánimo para seguir viviendo!!

    • Que grande es la maternidad y que dura a veces, lo más maravilloso que jamás soñamos vivir despierta en nosotras lo peor imaginable hacia nosotras mismas.
      Cuando llega la luz a nuestras vidas ilumina hasta la oscuridad más profunda....

    • Antes que nada, muchas gracias por haber compartido esta historia, ya que sin duda, ayudará a muchas mujeres a darse cuenta de qué es la Depresión Posparto, y sobre todo, de que tiene una solución.
      Mi nombre es Erica Medina y soy de la Ciudad de México. Soy psicóloga y también atravesé por una fuerte DPP. Afortunadamente estuve en tratamiento y salí adelante. Puedo decir que es la experiencia más difícil y dolorosa que he atravesado en mi vida. Por lo mismo, después de investigar, estudiar y prepararme, ahora me dedico a trabajar con mujeres con Ansiedad y Depresión durante el embarazo, así como con Depresión Posparto, tanto de forma individual como grupal.
      Tengo una página en FB que contiene información sobre DPP, herramientas para salir adelante, y algunas mujeres comparten su experiencia y se apoyan entre si.

    • gracias por este artículo...hay que ser valiente y expresar lo que sientes, lo malo es cuando lo haces y no todo el mundo está dispuesto a ayudar...incluso hay gente que de repente desaparecen de tu vida cuando ven que no sales a la calle, o ya no quieres quedar, sin importarles realmente lo que sucede...y tú como madre, te sientes peor aún, de ver que todo el mundo te dice que una buena madre tira adelante por sus hijos, pero muchas veces las situaciones no ayudan, en mi caso está siendo muy complicado.

    • Mireia, muchas gracias por traer este tema, aunque haya sido de una forma triste.

      Siento a esa madre. Siento tu dolor.

      Porque esa madre somos todas un poco. Y ese dolor también es compartido. No me gusta que se hable de depresión porque creo que, salvo raras excepciones, es más común de lo que sabemos o decimos y no debe llevar etiquetas.
      Como madre y como observadora de madres, lo que comentas sucede muchas veces, a puerta cerrada, en el interior de nuestras casas. Pero no decimos, es verdad, para que no nos tachen de locas, o de malas madres, o de débiles.

      Vivimos en un mundo anti-niños. Y nos damos cuenta cuando tenemos hijos. De repente alguien depende de mi y yo con lo que era no puedo sostener esa dependencia...tengo que transformarme en altruismo puro. Y todo lo que conozco está en contra, todo debe ser transformado. Y además estoy sola para hacerlo.

      Es muy difícil encarar esta verdad y resistirla sola. Ójala nuestras hijas e hijos puedan hacerlo mejor.

      Gracias por tu post.

    • Buena noche, que tema tan apropiado, justo en este momento siento una debilidad grande en la forma como nos comunicamos la madre de mi hijo y yo buscamos tener la razón cada uno por su lado y los esfuerzos que hacemos por apoyarnos quedan olvidados y reemplazados por el conflicto que sigue sacando lo peor de cada uno. acabo de llegar a dormir y después de leer este articulo decidí llamar para pedir perdón a la madre de mi hijo por las veces que la hiero con mis palabras, me la he pasado justificándome en el comportamiento agresivo de ella y no he tenido en cuenta muchas cosas de las que hoy leo aquí y son muy valiosas, desearía llevar las cosas en paz pero también siento que ella no valora nada de lo que hago. este tema es bien denso pero quisiera agradecer por este espacio de expresión de los sentimientos. es verdad que muchas veces muestran la maternidad como lo mas tierno y maravilloso pero es un camino que tiene una bomba de emociones y experiencias complejas que no siempre es de disfrute.

    • Hola soy padre y sé lo durísimo y a la vez precioso que es todo esto, para vosotras las madres supongo que será muy distinto lo véis todo en primera persona, yo por mi mujer veo los agobios, la desesperación y la falta de tiempo para todo, es así hay que aguantar y hacer que la maternidad/paternidad sea más llevadera en este país. Un saludo y mucho ánimo y fuerzas para los que tenemos hijos. un saludo mobelkids.

    • hoy me levante sientiendo que no daba mas..que habia hecho todo mal..que a mi nene algo le pasa pq no hace caso..esta suyper inquieto...acelerado..hoy sentia que ya me desborda la crianza

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    • Avatar de tamuska Respondiendo a tamuska

      Ánimo tamuska!! Si te sirve de consuelo, todos nos sentimos así a veces. Los niños pasan por etapas difíciles para nosotros, hay que intentar entenderles y tener mucha, mucha paciencia. Un abrazo.

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