Ser papá: Te cambiará la vida

Ser papá: Te cambiará la vida
6 comentarios

Los que ya somos padres lo recordamos como si fuera ayer. Cada vez que dabas la noticia recibías una respuesta similar: “Enhorabuena…¡¡Pero prepárate, porque se te acaba la buena vida!!”

Ante esto sólo podíamos sonreír y esperar a descubrir a qué se referían.

Ahora, dos años y 8 meses después de que naciera mi hijo puedo decir que mi vida ha cambiado. Se acabó la buena vida y vino la que era mejor.

La buena vida a la que se referían es todo aquello que poco a poco se va sustituyendo por momentos con tu hijo.

El nivel de sustitución al que uno llega o el tiempo que tarda en producirse este cambio depende de cada padre, así que no puedo decir que estoy hablando de una verdad absoluta, porque hablo de mi verdad. La consola, el ir al cine, salir a cenar, de fiesta, la vida de pareja, jugar al fútbol con los amigos, hacer horas extras en el trabajo para cobrar más… todo fue bajando poco a poco en mi escala de valores personal a la vez que Jon iba subiendo.

El ser padre no es algo que viene de golpe. Biológicamente hablando sí, por supuesto, el día que tu bebé nace eres padre, pero tenemos una desventaja: no lo hemos llevado nueve meses dentro y aunque hemos visto los cambios, no los hemos sentido.

Ser padre (actuar como tal), a mi modo de ver, no es un proceso de días, es algo que es cuestión de tiempo. En mi caso fueron meses hasta que mi implicación fue absoluta.

No es que no fuera lo más importante para mí, que lo era, sino que el cambio es muy grande, enorme, y cuesta desprenderte de tu antiguo Yo casi postadolescente para dejar paso al nuevo hombre maduro y responsable.

Por poner un ejemplo personal, el otoño pasado, teniendo Jon 18 meses me apunté con unos amiguetes a una liga de fútbol siete. Fui a unos cuantos partidos, pero la falta de ritmo, la edad (me autodenominé Henry) y el verme de nuevo corriendo tras una pelota, como años atrás pero con la diferencia de dejar en casa a un niño de 18 meses hicieron que llegara a decirme a mi mismo: “¿pero qué hago yo aquí?”, momento en el que me di cuenta que prefería aprovechar los sábados por la tarde para estar con mi hijo que para ir a jugar al fútbol.

Y como con el fútbol me ha pasado con muchas otras cosas. Ahora intento trabajar lo menos posible para estar más horas con él, si nos vamos a comer fuera, o de cena, nos vamos los tres, si nos vamos de vacaciones, nos vamos los tres, el cine es nuestra casa y la pareja… la vida de pareja es un tema aparte.

He oído esta frase muy a menudo: “tenéis que seguir teniendo vida de pareja”. Y yo me arrasco el cuero cabelludo con un dedito pensando: “ya, pero es que ahora no somos una pareja, ahora somos una familia”. Y en mi familia somos tres. Una pareja con un hijo, por tanto, ya hacemos vida de pareja, pero con nuestro hijo.

Así que el título del post es cierto, te cambiará la vida, seguro. No quiero decir que el cambio será igual que conmigo, ni que tengas que dejar todo lo que te gusta para estar con tus hijos (aunque ellos lo agradecerán). Quizá en el término medio esté el equilibrio, o quizá no. Quizá puedas hacer las cosas que te gustan en las que pueda participar tu hijo. A mí es que directamente no me apetece hacer nada en lo que Jon quede excluido.

Poniéndome un poco filosófico, su nacimiento me ha servido para saltar de la cinta transportadora. Metafóricamente hablando, vivimos todos en una de estas cintas, a toda velocidad, cruzándonos a menudo con otras cintas y empujando o siendo empujados por otras personas en el cruce, casi sin pensar en por qué estamos en una de ellas viviendo a toda velocidad o en si hay algo más fuera del camino predeterminado.

Pues bien, Jon nació y salté de mi cinta. De repente todo se detuvo y pude dar con un caminito de tierra tranquilo, afable, rodeado de inocencia, de cariño. Un camino cansado, pues el caminito hay que andarlo y construirlo (la cinta ya existe, te lleva) y no nos mintamos, criar a un hijo es una gran responsabilidad y en muchas ocasiones es tremendamente agotador (ya hablaré de esto otro día), pero tener una oportunidad de frenar el ritmo de vida y hacerme una persona más humana, menos consumista y más empática es algo que, para mí, no tiene precio.

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Comentarios cerrados
    • Felicidades por tu paternidad consciente. Si todos optásemos, en la medida de nuestras posibilidades, por la vida SLOW, sobretodo por la crianza slow, 1 de 4 niños españoles no se sentirían solos al llegar a casa y los bebés no tendrían 50 veces más stress q hace años como explicaba Lola en un post. Con una esperanza de vida de más de 85 años, merece la pena criar a nuestros hijos la etapa primal q es la más imp. Tenemos muchos años para otros temas.

    • Excelente frase Loketana. Me la anoto en mi fichero mental.

    • Cierto elRoqueman…tampoco estoy diciendo que tengo a mi pareja abandonada, ni mucho menos. Simplemente me da la impresión que actualmente hay un abuso de "momentos de pareja" que acaban con el niño en casa de los abuelos cada 2 por 3 para que la pareja siga haciendo lo que hacía antes de ser padres.

      A esto me refiero, a que no se puede seguir haciendo la misma vida de pareja porque la pareja se convierte en familia. Que se haga puntualmente de acuerdo, pero que se convierta en costumbre es lo que no entiendo ni comparto.

      Saludos!

    • Muy bien dicho, Armando. Un a vez un amigo me dijo cuando le pregunte por mi nueva paternidad que me contara su experiencia (el tiene 2 niñas) y me dijo que la vida no era un cambio después, sino que directamente iba a ser otra, un antes y un después y así ha sido. Otra cosa que viene a colación de lo que has comentado es esta frase que vi una vez: Tener hijos no lo convierte a uno en padre, del mismo modo en que tener un piano no lo convierte en pianista. Michael Levine

    • Casi totalmente de acuerdo con el post, excepto sobre lo de la vida de pareja… creo que hay que sacar algo de tiempo de donde sea. Nosotros tenemos dos hijos, y algunos días tienen más de 24 horas, pero además de padres, somos pareja, como somos hijos, hermanos, trabajadores… si le sigo dedicando tiempo a otras relaciones, ¿como vamos a negar que seguimos siendo una pareja?. Estoy de acuerdo en que los hijos nos hacen levantar la pierna del acelerador, y valoramos cada vez más, las cosas importantes de la vida, que le van ganando terreno poco a poco a las frivolidades y al materialismo, pero mi pareja no entra dentro de este último grupo. Necesito que esa parte de mi vida siga ahí, para tener un equilibrio. Gracias por el post(me lo apunto como referencia para algún despistao) y perdón por la parrafada,jeje

      Loketana, que gran cita!!! me da ke la vamos a utilizar mucho en el futuro…

    • Enhorabuena por definirme Armando !!,

      Mi bebé Luis Romeo tiene 15 meses y te aseguro que como madre ha sido la experiencia más auténtica y reveladora de mi vida , yo que como muchos de 30 y tantos años nos dedicábamos a vivir, salir de fiesta , cenas , cines, viajes y más viajes … etc etc SI !! MI VIDA HA CAMBIADO !! no fumo , no salgo por las noches,duermo a veces y de aquella manera,de viajar este año por Spain para probar y mi hijo feliz !!no pido más a la vida,su sonrisa me da la fuerza necesaria para todo !!Todavía le miro y me digo :

      Es un milagro !!

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