Bebés de alta demanda: características (II)

Bebés de alta demanda: características (II)
21 comentarios

Hace unos días empezamos a explicar algunas de las características que pueden tener los bebés considerados de alta demanda. Tras decir que son bebés intensos, hiperactivos, absorbentes y que se alimentan a menudo hoy seguiremos con algunas características más.

Exigentes

Cuando piden algo lo solicitan para ya. Sus peticiones son sumamente urgentes y saben cómo hacer saber que no aceptan alternativa. Las madres de estos bebés suelen decir que tienen la sensación de “no llegar a tiempo”.

Ante tal situación de urgencia, viendo que no deja pasar una y que las madres se sienten desbordadas es necesario saber por qué tanta prisa y por qué tanta insistencia. Si un bebé tiene necesidades pero no sabe muy bien cómo solicitarlas, es decir, si no llora lo suficiente o si no demuestra que lo necesita imperiosamente, puede llegar a no ver satisfechas dichas necesidades. Si esto sucediera el bebé entraría en una situación de déficit, porque no ha conseguido lo que necesita (y cuando uno crece con carencias puede tener un desarrollo errático).

Si un bebé crece sintiendo que sus padres están ahí para satisfacer sus demandas, ayudándole, poco a poco, a solicitar las cosas de una manera más racional y menos instintiva (el crecimiento mismo del niño ayuda a ello), el niño crece confiando en que sus padres estarán a su lado en el camino, seguro de sí mismo.

No se trata de darle todo lo que pida, sino de darle aquello que necesite y que podamos darle. Cuando no pueda ser así o consideremos que no debe ser así (hablo ahora de niños, que no de bebés), debemos hacérselo saber razonando el por qué.

En cualquier caso, volviendo al tema de los bebés. La exigencia es uno de los rasgos que más puede llegar a exasperar a unos padres, pero es también un elemento de la personalidad de las personas que ayuda, y mucho, a tener éxito y sobresalir.

Como padres no debemos apagar la capacidad de estos niños de conocer sus necesidades y saber expresarlas, ya que son un arma muy poderosa en el futuro: las personas que tienen la capacidad de cambiar el mundo son las que no se conforman con lo establecido, las que necesitan hacer cosas, vivir cambios, las que saben el camino a tomar, las que se sienten seguras con las opciones escogidas.

Se despiertan a menudo

bebe-alta-demanda-caracteristicas-22.jpg

“Con todo lo que necesita, ¿no podría necesitar horas de sueño?”, podrían decir cualquier madre y padre de estos niños. Se despiertan a menudo, tienen un sueño ligero que se mantiene, sólo un poco, si estamos con ellos, a su lado o si, por el día, los mantenemos en brazos para dormir.

En caso contrario, si tratamos de pasarlos a la cuna, dormirán poco (si es que se dejan poner en la cuna, ya que muchas veces gemirán iniciando el llanto si no remediamos la situación).

Esta es una de las características que más agotan a los padres, ya que por la noche, cuando necesitamos reponer las energías que hemos agotado por el día, los despertares son sucesivos y, aunque ellos descansan pese a dormir poco, nosotros los padres tenemos serios problemas para dar la bienvenida al nuevo día con la actitud y energía que merece.

Evidentemente no hay mucho que hacer, más allá de ayudar a establecer un ambiente adecuado para favorecer el sueño y de armarse de paciencia ya que, como todo, es una etapa. Pasado un tiempo dormirá cada vez más tiempo y los papás podrán empezar a descansar también.

Insatisfechos

Son bebés que nunca parecen satisfechos, por más que los padres hagan por ellos. Los padres intentan conocerles, tratan de adivinar qué necesitan y qué les reconforta y en muchos momentos se darán cuenta de que no hay nada que funcione.

Las madres tienden a pensar que han hecho algo muy mal, para que su hijo se queje tanto y tan a menudo. No, mamá, no sientas que has fracasado, estos niños son así, forma parte de su personalidad el no tener suficiente.

Esto no quiere decir que haya que tirar la toalla, sino todo lo contrario. Cuando vamos probando estrategias y finalmente hallamos una que funciona, ese día eres capaz de llenar a tu bebé de besos y de felicitarte a ti misma por todo lo alto.

Impredecibles

bebe-alta-demanda-caracteristicas-23.jpg

Tras hallar una solución o un método que parece funcionar, las cartas cambian de mano y empieza a necesitar otra cosa.

Esto es muy frustrante, como ya he comentado más arriba, porque hay que estar todo el día jugando a detectives, a ver qué es lo que puede apaciguar el llanto en ese momento.

Técnicas como llevarlo en brazos, pasearlo en coche, cantar canciones, poner música, llevarlo bocaabajo en nuestro brazo, ponerlo tumbado de lado, bocaarriba, con juguetes, sin ellos, usar chupete, comprar una hamaca, meterlo en la cama con los padres, acariciarle la cabecita, la cara, bañarlo antes de dormir, dejarlo llorar, no dejarlo llorar, darle masajes, quitarle ropa, abrigarlo más, etc. son algunas de las estrategias que cualquier madre puede llegar a ytilizar. Un día funcionarán, o incluso durante un tiempo, pero luego habrá que buscar alternativas, porque estas soluciones se suelen ir tan fácilmente como llegaron.

También son capaces de mostrar lo extremistas que pueden llegar a ser cuando cambian de humor. El día que están contentos, es un placer estar a su lado y cualquier persona se derretiría con ellos.

Sin embargo, el día que están enfadados, lo demuestran de tal forma que la gente de alrededor se incomoda.

Esta imprevisibilidad hace que los días sean también impredecibles. Los padres se despiertan por la mañana dudando de si el día que comienza será más o menos calmado y estable o si, por el contrario, será ajetreado y movido: “A ver cómo se despierta hoy”, suelen pensar los padres.

Dentro de unos días seguimos explicando las características de los bebés de alta demanda.

Más información | AskDrSears (inglés)
Fotos | Flickr – peterrieke, NataPics, freeflight046
En Bebés y más | Bebés de alta demanda: características (I), Bebés de alta demanda: cómo nace el término, Bebés de alta demanda: cuando viajar en el coche es misión imposible, Bebés de alta demanda: durmiendo las siestas en brazos, Bebés de alta demanda: sacando el cochecito a pasear, Bebés de alta demanda, Bebés de alta demanda: ir al WC con el niño en brazos

Temas
Comentarios cerrados
    • interesante

      Ya está, ya llegó lo que yo me temía. En este afán por poner etiquetas y diferenciaros de la masa, sólo me faltaba leer que los llamados "bebés de alta demanda" son más sensibles, despiertos, inteligentes... Este determinismo me pone mala, pobres bebés, la verdad. Y leo cosas como: ¿Qué habré hecho yo para merecer esto? Pero, vamos a ver, ¿por qué tenemos que evaluarnos constantemente de esta manera? ¿Qué se supone que tiene que hacer una mamá normal para "contentar" a un presunto bebe de alta demanda? No nos volvamos locos/as. Los bebés lloran, incluso mucho, se enfadan, se rien, comen mucho, comen poco, no comen nada, no paran, se despiertan infinidad de veces... tienen días buenos, días malos y días peores. Y todos estos vaivenes intensos, cansan mucho, incluso agotan. Y al final para mi, desde mi experiencia y desde la observación, todo son costumbres y actitudes.

      ¿Bebés insatisfechos por lo que sus padres hacen por ellos? No sé, si estuviéramos hablando del adolescente que no consigue que sus padres le compren... (uy, no sé qué piden lo adolescentes...) algo... Un bebé puede estar "no satisfecho" de hambre o sueño. Insatisfechos, impredecibles, exigentes. Supongo que mi problema es ponerle carga a las palabras y que exigente sólo es el que exige, insatisfecho sólo es el que no está satisfecho y impredecible es sólo el que no avisa de sus actos o decisiones.

    • Anna, respondiéndote:

      Dices que hablamos de comportamientos adultos cuando tratamos de bebés. Por supuesto todo son simples suposiciones, nada es vinculante, pero las actitudes que parecen tener estos bebés pueden ser muy útiles cuando sean adultos. Si los padres respetan los tiempos de los bebés y sus ritmos y no tratan de hacerles menos demandantes ("pasa de él", "déjale que llore",..), los niños pueden crecer con seguridad en sí mismos (pero no sólo los de alta demanda, sino todos) y por tanto ser adultos responsables y sobretodo éstos muy capaces de conseguir lo que quieren hacer, o dicho de otro modo, con mucha personalidad, que en el fondo es lo que todos querríamos para nuestros hijos.

      Es como lo que hablábamos hace unos días en otra entrada: lo que hacen los niños que molesta a los adultos es precisamente lo que se admira en los adultos. Estoy de acuerdo en que a veces tratamos de explicar las cosas visionando un futuro que no debería importarnos, porque tratar bien a un niño no es algo que deba hacerse para que tenga éxito en el futuro, sino porque es lo que un niño necesita y porque creamos que debemos hacerlo así.

      ¿Existen los bebés de alta demanda? Sí, sin duda hay bebés mucho más demandantes que los demás. El término es una manera de catalogarlos que podría obviarse... hablaríamos de niños muy movidos, muy dependientes, muy apegados y de igual modo habría quien lo entendería y quien dijera "no es más que un niño" o bien "no es más que un niño consentido".

      Como digo, decir alta demanda sirve para que personas como moonriver entiendan por qué su bebé no cumple las expectativas del entorno.

    • A ver si explicándolo de este modo acercamos posturas (y si no da igual, parece que estamos llegando al fin del debate porque ya hemos sobresaturado la información y nos estamos repitiendo (creo).

      Los bebés llamados de alta demanda son bebés normales, como los demás. Si a ojos de la población fueran visto del mismo modo que tú los ves, nadie hablaría de bebés de alta demanda, sino de bebés más apegados, algo más nerviosos, hambrientos o cosas por el estilo, pero normales al fin y al cabo.

      El problema es que casi nadie entiende el comportamiento de este tipo de bebés y como la gente lo ve como un problema, sugiere soluciones que, evidentemente, no sirven de mucho y que las madres probablemente ya han intentado sin éxito (y que todavía las hace dudar más: "¿por qué sus bebés responden a esas soluciones y el mío no?").

      Entonces, como casi nadie entiende que esos bebés son normales, es necesario ponerles un nombre como "de alta demanda", para que se les acepte como bebés normales, pero diferentes por tener esa característica que los podría diferenciar.

      Si ahora sucediera lo contrario, que los bebés que comen-duermen-cagan empezaran a generar controversia (porqué duerme tanto?, no es normal, seguro que lo tienes poco estimulado, prueba con esto y con esto otro, tu niño debería estar despierto al menos 8 horas al día,...) aparecería alguien diciendo "Eh! que son bebés normales que hacen lo que tienen que hacer, son bebés de baja demanda!".

      Con respecto a las actitudes de estos bebés extrapoladas a los adultos, no he dicho que todas las actitudes sean adecuadas. La exigencia desmedida es un comportamiento de estos bebés que, como ya he dicho en la entrada, debe ser educada con el tiempo porque no es un comportamiento socialmente aceptable. No todas son adecuadas y deben ser pulidas, pero sí muchas son muy valiosas (o pueden llegar a serlo).

    • Anna JR, me parece estupendo que tengas tanta seguridad en todo lo que se refiere a los niños y su crianza sin frustraciones. Será que mi costumbre y mi actitud no es la correcta para conseguir esos objetivos. Enhorabuena.

      Así es que, mientras aprendemos de vuestra templanza y experiencia, los padres que utilizamos lo que tú consideras una etiqueta ("bebés de alta demanda") seguiremos pensando que nuestros hijos tienen una personalidad arrolladora que nos absorbe.

      O se me ha pasado por alto o no creo haber leído en ningún momento eso de "¿Qué habré hecho yo para merecer esto?" -que tú dices haber leído-. Qué va, qué va, si nadie dice que nuestros hijos sean considerados un castigo -en absoluto- y tampoco que sean peores -ni mejores- que otros niños. Para nada, mi hijo me encanta, para mí no hay otro como él, y espero que su temperamento no cambie nunca y que con el tiempo adquiera más recursos para manejarlo.

      Cuando algunas madres os indignáis tantísimo -como pareces estarlo tú- por algunas de las cosas que se dicen, da la sensación de que os tomáis las palabras en términos de "comparación". En ningún sitio dice "Son más despiertos que....". Armando expone unas características, simplemente. Unos padres se sentirán identificados y otros no.

      Creo que es mejor pensar que tu hijo se despierta más de 12 veces en menos de 10 horas porque su demanda es muy alta que no porque es un dictador egoista. Es sólo un ejemplo. Yo no veo mayor etiqueta. Yo no le digo a mi hijo "Cariño, es que tú haces esto o lo otro porque eres un niño de alta demanda". Pero sí me siento mejor conociendo ese término que pensando que algo le ocurre o que algo se está haciendo como no debiera -como no se debiera hacer con mi hijo; que quizás para otro niño sí sea lo correcto-. Ni más ni menos. Sinceramente, no le veo mayor trascendencia. Miento, su relevancia sí la veo desde el punto de vista de que este término y sus implicaciones contribuyen a que muchos niños no sean malinterpretados ni maltratados por manifestar abiertamente su personalidad.

      Y sí, son niños muy despiertos (que no "más despiertos que") aunque sólo sea porque todo el tiempo que no duermen reciben estímulos externos.

      Un saludo

    • Cerrar respuestas
    • Avatar de evaval Respondiendo a evaval

      Gracias, pero yo de segura tengo más bien poco. ¿Indignada? Te aseguro que a mi esto no me indigna. Mi problema es ponerlo casi todo en duda, me puede hacer parecer puñetera, lo sé y lo asumo. En mi humilde y probablemente equivocada opinión, a mi todo esto me parece muy artificial, ya lo he dicho más veces. Coincidimos en el fondo, aunque no lo creas, porque yo también pienso que es una manera de no recurrir al "qué pesado está hoy", "me tiene agotada/desbordada", "está imposible" etc.. Sí, es una manera de no llamarles pesados o tiranos, que ojo, yo tengo muy claro que no se merecen estos calificativos para nada. Pero pienso que es un eufemismo políticamente correcto, no vaya a ser que alguien nos pille diciendo "qué pesada está" cuando podía haber dicho que "es que es muy demandante".

      Y conozco niños/bebés que se ajustan a estas características al cien por cien y a mi no me parece que sean especiales como para hacer de su comportamiento puntual o de su forma de ser constante nada etiquetable. Sí que hay algo que coincide en ellos: sus padre afirman practicar la crianza natural.

      Otra cosa, por lo de las comparaciones: un bebé es alta demanda en comparación con qué. ¿Hay algún bebé-patrón con el que comparar? ´

      El "¿qué he hecho yo para merecer esto?" era una manera de ilustrar tu "Qué habré hecho tan sumamente mal como para que el crío no encuentre satisfacción en nada y con nada". ¿Mal? Repito, y no quiero personalizar en tu caso, una mamá estándar, normal, como debemos ser la mayoría de las que andamos por aquí, ¿qué hacemos mal con nuestros hijos? Yo creo que nada, todo lo que se refiere a ellos, a su cuidado, atención, amor... lo hacemos muy bien, como toca. Lo único que podemos hacer mal (yo, la primera) es no gestionar bien nuestras reacciones de cansancio, frustración, algún que otro enfado o falta de comprensión hacia lo que les pasa, lo que piden.

      Y eso de que son muy despiertos por el tiempo que no duermen... será que están más tiempo despiertos. No es lo mismo ser que estar.

      Acabo, a mi no me indigna todo esto, sólo me alucina tanta artificiosidad.

    • Cerrar respuestas
    • Avatar de annajuanroch Respondiendo a Anna JR

      Anna, es que creo que le buscas a todo un significado excesivamente transcendente y esto no lo tiene.

      Decir que un bebé es de alta demanda no sirve para nada más que para decirle a los padres que si su hijo no es como la mayoría de los demás niños no pasa nada. No es que haya un bebé tipo, pero sí hay unos comportamientos más o menos aceptables o habituales y el hecho de que un bebé reclame muchísimo, duerma poco, mame mucho, llore mucho y dependa muchísimo de sus padres es visto como "raro", "diferente" y entonces se buscan culpables y soluciones.

      Entonces estos padres reciben el mensaje de "tranquilo, tu hijo es diferente a los demás niños porque necesita más cariño, más afecto y más atención. Si se lo das podrá ser uno más con el tiempo".

      El problema es que tú imaginas a las madres viniéndote a decir "no te quejes, que las tuyas son buenísimas y las mías son de alta demanda" o "por cierto, ¿sabías que mis hijas serán especiales en el futuro?", cuando esto son frases fuera de lugar (y si alguien te lo dijera sería un uso erróneo del término, además de irrespetuoso).

      Como digo, definir a este tipo de bebés (y repito, que muchos padres pueden tener hijos así y no pensar que son diferentes) tiene como objetivo mostrar que hay algunos bebés que tienden a comportarse de un modo algo diferente a la mayoría y que, aunque parezca anormal, es normal.

    • Cerrar respuestas
    • interesante

      No, yo no me imagino nada. Estoy leyendo cosas como "éxito", "sobresalir", "las personas que tienen la capacidad de cambiar el mundo son las que no se conforman con lo establecido, las que necesitan hacer cosas, vivir cambios, las que saben el camino a tomar, las que se sienten seguras con las opciones escogidas"... A mi me parece que eso equivale a asociar los comportamientos de un bebé con los de un adulto, y a dejar caer que serán personas que sobresaldrán, tendrán éxito, serán inconformistas, activas, seguras... Por favor, que estamos hablando de bebés. Que todos los bebés necesitan las mismas cantidades y calidades de cariño, afecto, atención y tiempo. Porque si hay unos que necesitan más es que hay otros que necesitan menos. Y esto no es un jucio de valor por mi parte, pero sí que es una clasificación por parte de quienes apostais tan seriamente por esta etiqueta.

      No entiendo que hableis de respetar los tiempos de los bebés, que se os llene la boca diciendo que los niños son niños y nada más, que no hay niños tiranos, ni niños chantajistas que te toman la medida (cosas con las que coincido absolutamente) y luego apliqueis parámetros de comportamientos adultos a un bebé para decir que es de alta demanda.

      Me viene a la cabeza una anécdota con mi suegra que siempre ha descrito a mi marido como un bebé de alta demanda, no con estas palabras, pero todo lo que cuenta de él cuando era un bebé cuadra perfectamente con las características. A ver, Sara nació en un mes de mayo muy caluroso y cuando tenía casi un mes, ya salía a la calle con poca ropita o al menos con la que yo consideraba suficiente para la temperatura. Las abuelas, claro, tápala, abrígala, ponle leotardos que aún estamos en mayo... mientras todos sudábamos la gota gorda. Y mi suegra, que es un encanto y una mujer muy tranquila y observadora decía cosas como: "qué tranquila está, con lo que lloraba su padre, que no dormía ni una hora seguida, todo el día mamando que me dejaba agotada, sólo se dormía tocándome la cara y en cuanto me movía un poco, buaaaaaaaa!!! y a la teta, y yo no sabía que hacer, en dos meses volví a pesar 48 kilos, me dormía por los rincones, una semana le dio por dormirse en brazos de su padre andando por el pasillo, otra, subiéndolo en el coche y a dar vueltas por el barrio..., siempre estaba nervioso, acalorado..." Hasta que un día ella misma, viendo a Sara dijo, "claro, pero si es que mi hijo nació en julio y yo lo llevaba abrigadísimo, el pobre lo que tenía era calor!" No estoy simplificando el tema, no digo que los bebés que describís tengan sólo calor, quiero decir que, para mi la respuesta a ese comportamiento es mucho más básica, menos complicada y sobre todo, menos adulta.

      Yo creo que no existen los bebés de alta demanda, lo que sí que existen son padres en constante auto evaluación. ¿Lo hago bien?, ¿qué hago mal?, ¿qué más puedo hacer?... hago todo lo que se supone que debo hacer y no funciona. ¿No será más fácil y menos traumático reconocer que pensábamos que esto iba a ser más fácil? Me parece estupendo pensar mucho las cosas (yo les doy tantas vueltas que me mareo!), reflexionar, no quedarnos con la primera respuesta, pero para mi decir que hay bebés de alta demanda es descargarlo todo sobre ellos.

    • Creo que al final va a ser verdad que estamos demasiado pendientes de el qué dirán... ¿Qué expectativas se supone que debe cumplir un bebé? ¿Desde cuándo los bebés no lloran, duermen lo que nos gustaría que durmieran, están tranquilos cuando nos gustaría que lo estuvieran, comen lo que se supone que deben comer...? Yo creo que es todo una excusa y un eufemismo. No quedaría bien, estando en el club de la CN decir cosas como "qué mal día ha tenido hoy", "ya no sé que hacer", "está pesadísmo"... No, pues ponemos un nombre a esos comportamientos y hacemos un club de niños "diferentes".

      "Déjale que llore, pasa de él" ¿Tampoco aquí hay matiz, ni escala de grises? ¿Unos padres atienden veloces las demandas de sus hijos y otros pasan olímpicamente de ellos?. Genial.

      Repito, para mi no existen los bebés de alta demanda. Ni media ni baja. Sólo bebés, con sus buenos o menos buenos momentos. Pero sobre todo, buenos o malos para ellos. Yo prefiero decir que son más o menos movidos, que son unos terremotos o unos tranquilotes, que comen como limas o que pasan del aire, o decir tranquilamente que un día está imposible y punto. No pasa nada. Pero bueno, es una opinión. Estamos rodeados de teorías sociológicas, psicológicas, científicas, políticas, matemáticas, morales, religiosas y hay mucha gente que las pone en duda o incluso que las niega. Pues bueno, yo esto no lo veo y expreso mi opinión. Además, de verdad, es que ha habido temas de los que hemos debatido y he empezado con una opinión que ha acabado cambiando. El debate y otras experiencias me han venido muy bien, pero aquí por muchas vueltas que le dé, es que no puedo compartirlo, ni entenderlo.

      Dices que esas actitudes del bebé pueden ser muy útiles cuando sean adultos. Pues no sé, pero a mi los comportamientos exigentes, impredecibles, tercos, de insatisfacción o frustración no me parecen los ideales, tampoco, para un adulto.

    • Yo voy a ir poniendo punto final a mi intervención en este debate porque, desde la divergencia veo que ya no da más de sí. Sólo me sabria mal que alguien piense que estoy menospreciando sus experiencias y vivencias y también me sabe mal que mis palabras destilen la seguridad y el aplomo que han comentado algunas compañeras. Nada más lejos de mi intención que parecer una sobrada que lo sabe y controla todo. Pero repito, cuando no lo veo, es que no lo veo y este es uno de los casos más claros.

      Y al final, mi conclusión es que nos hemos mediatizado antes de hora para presuponer cómo iban a ser nuestros bebés. Pensábamos que si hacíamos lo que decía fulanito en su libro, dormirían, comerían, estarían tranquilos, y a la vez serían despiertos, listos, espabilados... y resulta que no. Y deberíamos habernos preparado con los comentarios que nos hacían sobre el embarazo y el parto, temas sobre los que también todo el mundo opina, da consejos y sentencia. Nos debería haber servido para afrontar todo lo que nos está cayendo ahora.

      Yo sí que creo que los bebés de los que hablais son normales y estándar, creo que sois vosotros los que los sacais de la normalidad poniéndoles un sello. Quizás esté equivocada pero no creo que haya un sólo bebé que se comporte según las características de los bebés de alta demanda, las 24 horas de los 730 días de sus dos primeros años de vida (considerando que un bebé lo es hasta los 2 años). Ni uno sólo que en ese periodo de tiempo se dedique a comer-dormir-cagar. Si mi ejemplo sirve, mis hijas han atravesado etapas que se podrían identificar con estos dos extremos, con mayor o menor intensidad. Podríamos decir que han tenido épocas de gran demanda, que seguro que tenían una explicación más básica. Marta se despertaba muy a menudo hasta los 3 meses. Muy a menudo, respecto a su hermana mayor que dormía prácticamente 6 horas del tirón desde el primer día. Ya estoy comparando, el problema es comparar. ¿Por qué suponíamos que debía dormir como su hermana? Pues después de muchos paseos, bracitos, en la cama con mamá... nada, sólo se dormía si comía, ergo, tenía hambre. Y Sara, desde el mes y medio, no quería ir en el capazo, menudos berrinches cogía. La llevábamos en brazos, bien, en la mochila, fatal, hasta que la pasamos al portabebés y tan pequeñita iba ella feliz, sentada y mirándolo todo. Y así, decenas de capítulos de comportamiento demandante que estuvieron acompañados de haz esto, haz lo otro, no hagas aquello que se acostumbrará... Y sí, me generaban cierto agobio los comentarios, sobre todo porque había un sector importante de mi entorno que lo relacionaba todo con no haber amamantado, pero me generaba mucho más malestar no saber qué hacer. Y cuando consultaba a la pediatra (hemos tenido dos en estos 4 años), nunca a ninguna de las dos les oí hablar de bebés de alta demanda. Sólo de que esos comportamientos eran normales.

    • Cerrar respuestas
    • Avatar de annajuanroch Respondiendo a Anna JR

      A ver, Anna JR, lo del aplomo y la seguridad. Sinceramente, no creo que tengas esas dos virtudes en mayor -ni menor- medida que yo. Era una manera de contrarrestar las apreciaciones que habías hecho a mi comentario y al artículo. Siento que no lo hayas captado -no lo habré expresado bien-.

      Un saludo

    • El que se utilicen "etiquetas" no me parece trascendente, creo que es una forma de resumir unas características concretas. Yo hasta hace poco no conocía este término y cuando me preguntaban como era mi bebé yo decia "muy movido" o "muy inquieto" o "puro nervio"... También son etiquetas, no? Yo no sé si mi hijo es alta o media demanda, me da igual, lo que se es que ha sido especialmente exigente, por supuesto EN COMPARACIÓN con otros, ¿Con que otros? pues con los que yo conozco de cerca: mis 5 sobrinos, los 6 hijos de mis mejores amigas, y con lo que te han ido contando otros padres menos cercanos. Desde luego, me encantaría tener esa seguridad y ese aplomo que le rebosan a Anna, pero no lo tengo, por lo tanto, aunque hago lo que creo siempre que es lo mejor para mi hijo, me gusta sentirme aprobada y apoyada por mi entorno más cercano. Y que pasa cuando te dicen: "Es imposible que este niño tenga que mamar tan seguido, otra vez le vas a dar?" "No había visto un recien nacido moverse tanto, claro, como tu no paraste quieta en el embarazo...", "Pero ahora porqué llora otra vez?, se está acostumbrando a estar todo el día en brazos", "No es normal que duerma tan poco, algo no estas haciendo bien, toma este libro...". Pues yo me derrumbaba dia si y dia también. Te hacen dudar de todo, o bueno, más bien te hacen sentir muy sola, porque en el fondo yo sabía que hacía lo correcto para mi bebé, pero esa lucha continúa desgastaba más que las exigencias de mi hijo (no debo olvidarme de mi marido que estaba de mi lado siempre, menos mal). En fin, que luego vas y encuentras blogs y artículos como éste, con sus etiquetas, sus errores humanos, sus fieles lectores (alguno muy rebuscado, por cierto)... Bueno, que llego aquí y digo a mi marido: "No estamos solos, hay más niños como el nuestro, y hasta les han puesto un nombre. No me debería importar, porque mi niño es el más listo y el más guapo del mundo mundial y yo la mejor de las mamás, pero me alegro de saberlo, como dice el refrán: Mal de muchos, consuelo de tontos. Pues yo soy una tonta consolada. Gracias

    • Cerrar respuestas
    • Avatar de moonriver Respondiendo a moonriver

      Gracias moonriver, creo que resumes de maravilla el sentir de unos padres con un bebé que demanda más de lo habitual.

    • Avatar de moonriver Respondiendo a moonriver

      Seguridad, no pero aplomo, sí. Me dicen que tengo la sangre de horchata! Eso no significa que las reacciones, comportamientos o actitudes de mis hijas, en ocasiones, no me desborden. Y sobre todo, lo que intento al máximo es priorizar las cosas realmente importantes, las importantes y las que me deberían dar igual. No es nada fácil. Pero creo que gastar más energias en luchar contra todo lo que me han dicho los que han querido opinar en mis narices que gastarlas en entender a mis hijas y sus exigencias, es de las cosas que deberíamos hacernos mirar. Es algo de lo que se habla (yo también) muy a menudo por aquí: es que me han criticado por dar de mamar, por no dar de mamar, por cogerlo mucho en brazos, porque duerme en su cuarto, porque duerme en mi cama.... Claro que te hacen dudar, esto no es fácil. Nos habíamos creído que por leer 4 libros mientras estábamos embarazadas lo íbamos a tener todo controlado. Pues no. Nadie nos dijo que esto iba a ser difícil y ha resultado que a pesar de besar mucho a nuestros bebés, lloran, que a pesar de hacer lo que los manuales nos decían, no duermen... El problema, sí es que hay algún problema, no son ellos somos nosotros. Lo tengo clarísimo. Estamos pendientes de lo que nos dicen desconocidos, familiares y gurús y somos nosotros los que no cumplimos las expectativas que nos hemos marcado de manera equivoda y súper rígida.

      En fin, perdón por el rollo. Pero es que como ya se ha aludido en dos ocasiones a mi presunto aplomo, confianza y seguridad... quería intentar aclarar que si hay algo que me define es la duda constante y un punto de escepticismo. Y que 4 años después he aprendido a pasar de ciertas cosas que me dicen. Es muy saludable, pero cuesta, por lo menos, 4 años.

    • Armando, me parece estupendo que te hayas animado a escribir extensamente sobre este tema. Muchos padres lo agradecerán.

      Yo ya os he hablado en varias ocasiones sobre mi hijo y todo lo que diga es poco. Es cierto que son críos con una personalidad arrolladora y que si no se les impide mostrarse tal como son, llegarán lejos porque tienen muy claro hacia dónde quieren ir en cada momento. Sin embargo, también es cierto que en ese caminar fuerte arrasan con todo y con todos. Hay que tener muchísima fortaleza para sobrellevar el día a día.

      Yo, quinientas veces he pensado eso que tú dices "Qué habré hecho tan sumamente mal como para que el crío no encuentre satisfacción en nada y con nada". Cada día, cada hora, cada minuto, cada instante, son una auténtica lotería. Aprendes a anticipar algunas de sus manifestaciones pero, aun así, no es posible saber por dónde van a salir. Lo que ayer les hizo felices hoy les cabrea de una forma superlativa. Es una montaña rusa.

      Además, son críos extremadamente sensibles. Se percatan de todo, de cualquier gesto tuyo, de cualquier tono de voz, de cualquier cambio, de cualquier duda que te asalte,...y lo interpretan como una señal de alarma.

      Creo que son niños que tienen casi siempre un "No" por respuesta. "Sea lo que sea, me opongo". Éste es su lema.

      Sin embargo, cuando tienen ganas de mostrarse colaboradores te los comerías a besos porque parece que te entendieran y empatizaran contigo mejor que muchos mayores. Mario tiene una energía desbordante y es incapaz de parar sus extremidades incluso estando a la teta. Bueno, pues yo le he visto darme la manita y no hacer ni un sólo movimiento en falso cuando le he pedido que vaya despacio porque su abuelo -que nos acompañaba- era viejecito y no podía andar deprisa. Y eso ha sido así con poco más de dos años.

      Es un niño divertidísimo, despierto, con una capacidad para razonar fuera de lo común, con una alegría en el cuerpo contagiosa, con una carcajada fantástica y con una personalidad muy marcada y difícilmente moldeable. Pero esto mismo se puede llevar al otro extremo en cuestión de segundos (varias veces al día) y mostrarse desesperante, agotador, terco, frustradísimo, intransigente, exigente...

      Un saludo

    • Copio y pego a Anna:

      "Sólo me sabria mal que alguien piense que estoy menospreciando sus experiencias y vivencias y también me sabe mal que mis palabras destilen la seguridad y el aplomo que han comentado algunas compañeras. Nada más lejos de mi intención que parecer una sobrada que lo sabe y controla todo".

      La verdad, es que esto es justamente lo que yo pensé, ya me perdonarás, los pensamientos vienen solos. Pero es que tu basas tus teorías en tu experiencia con tus hijas, que es lo más normal del mundo. Pues los demás hacemos lo mismo y te aseguro que no hay mejor madre para mi hijo que yo, y que practicamente siempre he encontrado el motivo que le hacía llorar y la solución, pero lo que lo hacía especial es que tenía continuos motivos para llorar, cositas normales que a otros bebés (que yo conozco, claro) no les molestaban en absoluto o lo manifestaban de una forma igual de entendible pero menos escandalosa.

      Y como ya he tenido que explicar muchas veces a algunos familiares, esto no es culpa mía, puesto que empezó siendo así en el mismo momento que nació. Por supuesto que mi hijo es normal, tan normal como la hija de mi compañera de habitación en el hospital, que si no la despertaban con un buen meneo, no comía. Pero dentro de la normalidad, hay diferencias, y no veo inconveniente en ponerles nombres para entenderlo rápidamente.

      Ejemplo de una conversación: "No conoces a Pepe? Pues es el típico hippy con rastas, que siempre va en bici..." Otro Ejemplo: "He estado con Pepa y estaba muertita. Su bebé es el típico bebé de alta demanda y no la deja respirar..."

      Seguramente los que yo llamo hippys no se autollaman así, pero me sirve para entenderme con otras personas y no tengo ánimo de ofenderles. Pues esto es lo mismo, así nos entendemos y punto.

      Y puesto que este término seguramente lo puso algún padre/madre de bebé alto-demandante, es normal que quiera destacar lo mejor de su hijo (que muy poca gente verá) ensalzando su personalidad arrolladora.

      Bueno, no tengo que convencerte de nada, somos libres de pensamiento, pero no sé por que te molesta tanto.

      Vaya cola está trayendo el tema. Peace.

    • Cerrar respuestas
    • Avatar de moonriver Respondiendo a moonriver

      Caray, pues menos mal que era yo la única indignada!!! La verdad es que me ha dado un poco de susto saber que te había leído el pensamiento, pero bueno, seguramente es que además de todo eso soy bastante previsible.

      Claro que yo hablo desde mi experiencia. Desde la mía personal, la de mi entorno, las cosas que les pasan a mis amigas con sus hijos, conversaciones muy parecidas a estas que mantenemos en muchas ocasiones... y si has leído bien todo lo que yo he escrito, verás que yo no tengo ningún problema con los niños que tienen tales comportamientos, que he dicho que mis hijas han tenido momentos así en numerosas ocasiones y que yo los he ido gestionando como buenamente he podido. Que a mi también me han dado lecciones, consejos, sermones y charlas de todo tipo. Algunas me han tocado las narices y otras me han servido de ayuda. A mi, no me han gustado muchas de las cosas que me han dicho y como yo lo mío no es la crianza unidireccional, pues me han dado por todos lados. Y, mira, sí, he conseguido relativizar mucho las cosas y fiarme un poco más de mi misma. Repito que no es fácil y que yo no soy ninguna heroína. Me ha costado 4 años. Ahora bien, paso muy buenos ratos leyendo lo que nos cuentan los editores de bebesymas, he aprendido muchas cosas que no sabía, he cambiado posiciones y he reforzado otras gracias al debate y es cierto que no suelo estar en línea con la mayoría de las personas que también participais. Como no podía ser de otra manera, por supuesto, pero no me gusta tener la sensación "ya sabes de qué va esto, si no estás de acuerdo, para qué te metes".

      Intento no enrollarme más. Yo no veo la necesidad de acuñar un término como el de bebés de alta demanda. Y además, no me gusta, qué le voy a hacer... pero tampoco me gusta que digan que los bebés son unos chantajistas, que te toman la medida, que se acostumbran rápido a lo bueno (toma, claro, como todos...). Si a ti te ayuda que a tú hijo lo cataloguen de alguna manera por su comportamiento, pues estupendo. Pero a mi ni me gusta, ni comparto el fondo de la cuestión. Y te aseguro que no me he quedado en la superficie de todo esto, no sólo he reflexionado sobre el tema: observo, leo y llevo días consultando información, y cada vez me gusta menos. Pero bueno, es mi problema y no te lo tomes como una cosa personal.

      No consigo no enrollarme... pero tampoco entiendo ese afán por hacer ver cosas como "te aseguro que no hay mejor madre para mi hijo que yo" (jamás lo dudaría) o "esto no es culpa mía" (ni de nadie). Estaría bien que dejáramos de someternos al examen constante de lo que se espera de nosotras. De lo que la familia, los amigos, los libros que hemos leído... esperan de nosotras.

      Ahora sí que acabo: los que llevan rastas, no son hippies. Son rastafaris y no tienen nada que ver con los hippies. Los bebés que lloran mucho, se enfadan mucho, no duermen nada, no paran de comer... también tienen un nombre correcto y concreto. Bueno uno, no, muchos. Se pueden llamar Sara, Marta, Julia, Javi, Santi, Marcos, Pablo, Raquel, Mónica, Laia, Núria, Anna, Sandra, Mauro, Àlex, Martina, María... sin más.

    • Cuando leo todas esas cosas me siento muy identificada. Lo peor de todo es el sentimiento de incomprensión por parte del resto de la gente. Si tu hijo no duerme 12 horas del tirón.... es por tu culpa, si no quiere ir en el cochecito... es por tu culpa. Yo me he sentido muy frustrada, sobretodo porque la gente enseguida te juzga. Cuando mi hija era muy pequeña, no quería dormir en su cuna, no quería ir en el cochecito.... pero como el resto de los niños si que duermen en su cuna y van en sus cochecitos, tu eres la madre que malcría...

    • ME GUSTA MUCHO ESTE ARTICULO DE BEBES DE ALTA DEMANDA, MI BEBE ME DEMANDA BASTANTE AJAJAJA ES EXIGENTE Y LE GUSTA COMER BASTANTE. SALUDOS

    • Vaya, Armando, hoy te encuentro en todas partes. Resulta que mi hija es un bebé de alta demanda! Pewparo una entrada en mi blog acerca de eso...lo haré cuando llegue mi marido y la sostenga él, a las 18.00 aun no he podido ducharme siquiera!

      Excelente el artículo, me ha encantado!!

    • Tenga una bebe de 7 meses que llora si no la carga uno, mi suegra se mete en todo, me dice que no la deje llorar pero no me deja hacer nada en la casa, es más ni bañarme puedo, si llega mi esposo la carga y se acaba el llanto no le gusta jugar si no la carga uno, se la he llevado a mi papa que me la cuide extrañamente con el no llora la he encontrado jugando solita sin que nadie este con ella y porque conmigo no lo hace, mi padre me dice el verifica que todo este bien en ella y la deja jugando es más se duerme sin que el la cargue el me dice que la primera vez la dejo llorar ablandole a su lado y después de un rato dejo de llorar desde esa vez ya no le hace lo mismo, yo trate de hacer lo mismo pero mi suegra me dice que la puedo hacer que se traume, ¿qué puede crecer con déficit de atención etc. etc. es cierto eso? o es correcto lo que el me dice

    • Cerrar respuestas
    • Avatar de eddiele Respondiendo a eddiele

      Yo es que no soy nada amigo de dejar llorar a los niños cuando puedo atenderlos, básicamente por una cuestión de respeto: como creo que los niños lloran cuando necesitan algo o cuando sufren, les atiendo. Lo bueno que tiene tu hija es que es capaz de estar con otras personas que no son tú, y eso hace que puedas hacer algunas cosas. Muchos bebés de alta demanda no quieren estar más que con la madre y, en alguna ocasión, con el padre.
      Con respecto a lo que hizo tu padre, digamos que le enseñó que por más que llorara, no la iba a coger. Así la niña aprendió que el abuelo no la cogerá aunque se lo pida. Como sabe que tú sí la cogerás, te lo pide y te lo suplica, porque probablemente se encuentra mejor en brazos que sola (si no no te lo pediría). Puedes hacer lo mismo que tu padre, dejarla llorar para que aprenda que no vas a hacer caso a sus necesidades, pero como digo, no sé hasta qué punto quieres que sienta que las personas que le aman atienden cada vez menos sus necesidades. No creo que por llorar vaya a tener déficit de atención, si acaso, si llorara mucho, tendría déficit de cariño... pero no es el caso.

    Inicio
    ×

    Utilizamos cookies de terceros para generar estadísticas de audiencia y mostrar publicidad personalizada analizando tu navegación. Si sigues navegando estarás aceptando su uso. Más información