Déjate de métodos para que el bebé duerma

Déjate de métodos para que el bebé duerma
6 comentarios

Confieso que la primera vez que escuché hablar de “método” para que el bebé durmiera me quedé bastante sorprendida. No podía entender cómo alguien pretendía establecer unas pautas para lograr el sueño de un bebé, como si fuera un método para lograr que las plantas crezcan rápidamente o aprender un idioma en dos semanas.

Lo más sorprendente es que esa persona ni siquiera había tenido a su bebé y ya había leído a Estivill porque alguien le había comentado que era un libro de cabecera para futuros papás. Yo, que tampoco era madre, ahora me alegro tanto de haber seguido mi instinto y no haberme comprado ningún “método”…

No he leído a Estivill, a Ferber, a Sears, a Carlos González, Tracy Hogg o a Mª Luisa Ferrerós en sus intentos de ayudar a los padres con el tema de los sueños infantiles.

Podría pensarse que es porque no me ha hecho falta, porque mis hijas son bastante dormilonas. Quién sabe si tal vez la desesperación por no lograr el propio descanso me hubiera lanzado a la lectura de alguno de esos gurús de la crianza, puede que sí, pero, si os soy sincera, no me veo.

Noches malas he tenido unas cuantas, como todos, y en esos casos “el método” ha sido el mismo: paciencia, paciencia y más kilos de paciencia. Si el niño no se duerme, puede ser por mil y una razones, y si llora estamos en el mismo caso.

La única manera que yo conozco, sin haber leído esos libros que surgen del olvido del instinto, es acompañar a nuestros bebés intentando mantener la calma y calmándolos a ellos, transmitiéndoles nuestra atención, interés y cariño.

La nana más antigua del mundo

No existe un “método” porque cada bebé, cada padre y cada noche son diferentes

Si un método funcionara con los bebés estaríamos ante bebés robots y padres clónicos. Pero ni los niños, ni los padres, ni las circunstancias de cada noche son iguales, por eso no me va a servir un método. “La fórmula” es aquello que te funciona una vez, pero no nos hagamos ilusiones porque puede fallar a la noche siguiente.

Hay muchas razones para atender el llanto del bebé: calmarle, mitigar su miedo o dolor, darle confianza… Saciando su hambre o su sed, calmándoles el dolor, entreteniéndolos, tranquilizándolos, cambiándolos de postura, de pañal, de ropa, cantándoles, arrullándoles, mirando por la ventana con ellos, escuchando música, un cuento, el secador de pelo… puede que el niño se calme y se duerma. No de manera inmediata, probablemente.

Y si esos intentos de calmar al bebé se alargan en el tiempo, ¿se puede acabar esa preocupación, interés y cariño por el niño? ¿Se puede llegar al extremo de la desesperación y el abandono? Son nuestros hijos, quiero pensar que no. Lo que se puede acabar es la paciencia y puede que volquemos nuestros nervios en el niño, lo cual no hará sino empeorar la situación.

Por ello hay que buscar ayuda cuando sea necesario, pedir a la pareja que nos releve, después de un desgaste en cualquier situación no funcionamos igual, y si han pasado muchas horas sin descansar estaremos al límite de nuestras fuerzas.

No se trata de métodos sino de sentido común para que el niño duerma; unas noches nos funcionará un “truco” o otras noches no. Los trucos que funcionan con un niño no funcionan con otro. Y puede que no haya truco que valga, y que el niño no duerma, ni esta ni otras muchas noches. Por eso, lo dicho, paciencia.

Tal vez pasen dos meses, dos años o cuatro, al final el niño dormirá solo, pero puede que se siga despertando, es lo normal, y nos seguirá necesitando porque somos su referencia, su sustento.

Métodos para todo, ¿dónde queda el sentido común?

Alguien de vosotros me comentó una vez que mal andábamos si necesitábamos una guía para enseñarnos a tratar bien a nuestros hijos. Lo mismo pienso yo de este caso: mal vamos si necesitamos un “método” para que los niños duerman.

¿Lo siguiente serán métodos para que coman, o para que no se hagan pis en la cama? Ah, no, perdón, que eso ya existe… Una pena no dejar a los niños crecer y madurar a su ritmo, no entender sus necesidades respecto a los adultos, sus particularidades que los hacen preciosos y únicos.

A todos aquellos padres que han buscado una ayuda en estos métodos, no les culpo porque no son ellos los que pensaron que tenían un problema o que había algo “anormal” en que el niño no duerma como los mayores. Es a lo que esta sociedad desde hace unas décadas nos ha ido acostumbrando: a que después de tener un hijo se puede seguir igual que antes, cuando eso no es así. Afortunadamente.

Y si de paso puedo vender libros y dar conferencias ofreciendo “fórmulas mágicas” a la gente que las demanda, mejor.

No existe la fórmula mágica para todos los niños, solo podemos acompañarlos respetuosamente en sus noches en vela, que desde luego no son intencionadas para “fastidiarnos”. Tenemos que entender que un bebé se despierte por la noche no solo es normal, sino que es sano.

Y yo, a esos futuros padres que han escuchado que no pueden pasar sin el libro de tal o cual autor, les diría que se dejen de métodos para que el niño duerma y escuchen su instinto. Que los niños duermen más o menos y no podemos adiestrarlos en ello.

Fotos | Augustudios y Owlpacino en Flickr
En Bebés y más | ¿Cuándo duermen los bebés toda la noche?, Lo que el Dr. Estivill debería explicar (si fuera sincero), Las diez prácticas de crianza más controvertidas: los métodos para dormir

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Comentarios cerrados
    • interesante

      Dentro de mi experiencia como Mama, estoy de acuerdo con Eva considero que esos métodos no son ¨varitas mágicas ¨ cada ser humano es un Mundo y como bien dice Eva no estamos Robotizados para ser programados...

      Mi hija, no es muy dormilona también hace sueños cortos de máximo 1 hora y por las noches 2 horas y se despierta, incluso hay noches en las que quiere estar jugando en plena madrugada, vaya que esto si es una Locura pero me he ARMADO DE MUCHA PACIENCIA. Se que es agotador pero también hay Noches en las que solo se despierta 2 veces ¿no se en que consista? pero tampoco me preocupo en estar investigando y disfruto esos momentos...

      Como bien dicen, ¨Los niños sienten tus emociones desde que están en tu vientre¨ si te frustras, si te enoja, si lloras, si gritas, etc, ellos lo harán también. Hay que recordar ¨Ellos son nuestro reflejo¨

      No creo que exista un niño que llore todo el tiempo y a cada rato y si los hay pues entonces hay que llevarlos al medico por que quizás tengan un problema, si no lo tienen entonces considero que el mejor remedio es darles PACIENCIA, TRANQUILIDAD Y MUCHO PERO MUCHO AMOR....

    • interesante

      Hombre, con todo el respeto, teniendo bebés dormilones yo también me lanzaba a dar consejos, otra cosa es vivir el infierno de las noches sin dormir. Y no, no me refiero a noches malas, que esas las dan todos los niños, y una, dos, tres, 20 noches malas seguidas se pueden llevar con más o menos paciencia, pero cuando eso pasan a ser meses y meses y meses sin conseguir descansando, se va generando un desgaste de fondo que solo conoce quien lo ha vivido. Y la paciencia se agota, pero no solo con el tema del sueño del bebé, se agota para todo, con la pareja, con el trabajo y con el día a día, porque la privación de sueño es una forma de tortura y si es así es porque el cuerpo y la mente responden a esa privación con un desequilibrio total de tu estado anímico y emocional.

      Yo tengo dos hijos, el primero fue un infierno de noches sin dormir, el segundo ha dado alguna noche mala y en general duerme bastante bien y no hay color, de verdad te digo que no hay color. Mi hijo mayor no dormía más de 40 minutos seguidos, muchas noches se desvelaba dos y tres horas, hacía microsiestas que no permitían el socorrido "duerme tú cuando duerma él" y el estado emocional llega a crisparse tanto que uno acaba por entender que alguien con menos recursos pueda hacer daño a un bebé (no justificar ojo, ni tolerar, ni perdonar, pero si entender a que nivel te puede llevar la falta de sueño). Y en esos estados es fácil olvidar el instinto porque tu instinto en ese momento te dice que destruyas la causa que te impide dormir, así que mejor lo apagas y usas la parte más racional que te lleva a pensar si no será culpa tuya, si no será que algo haces mal, si no será que al final Estivill tenía razón y has jodido el sueño del niño por metertelo en la cama (cuando seguramente te lo has metido porque si no no dormías ni esos 40 minutos).

      Así que sí, seguramente lo mejor es no seguir métodos y sí seguramente no sirven de gran cosa, pero la falta de sueño es muy dura de llevar y hay quien la lleva mejor y hay a quien le afecta más. Así que yo después de mi vivencia simplemente no me atrevo a decirle a nadie como tiene que solucionar su situación en este aspecto. Siempre que alguien me pregunta digo que ni con esas me pareció lógico usar Estivill porque a pesar de todo, mi intención no era que el niño durmiese a costa de arriesgar su integridad emocional. Aún así no me atrevería núnca a juzgar a alguien que no duerme, yo se hasta donde fui capaz de aguantar yo y te prometo que he aguantado mucho, pero también he perdido los nervios, he deseado pegar o sacudir a mi hijo, me he pasado días enteros sin disfrutar de mi pequeño ni de mi vida por estar literalmente reventada.

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    • Avatar de mipetisa Respondiendo a mipetisa

      Estoy totalmente de acuerdo contigo. Cuentas tu historia y es como si estuvieras escribiendo la mia!!!!, sólo que lo mio fueron 12 meses despertándose cada 40 minutos y durante el día no dormía nada, como mucho, 15 minutos cada 5 horas. Es una tortura, sí lo es y sólo lo sabe las personas que lo hemos vivido.

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    • Avatar de gochita Respondiendo a gochita
      Usuario desactivado

      Usuario desactivado

      pues en mi caso son 6 años ya...6 años en los que al principio porque era pequeño, y cuando ya podía hablarse con él...ni por esas, que no quiere dormir y punto...y me arrepiento de algunas veces que he vuelto a la cama llorando de como le he gritado o como le he contestado...porque ya no podía más...todavía hay noches en las que veo cada hora...porque cuando no es agua es pis y cuando no que se ha cansado de dormir aunque sean las 2 o las 3 de la madrugada....

      Bueno y esto es para dormir, que para que se eche una siesta, todavía es peor...en fin...usar métodos no lo se, pero que en algunos caso la paciencia y las buenas maneras no sirven, también...

      Yo le entiendo, que quiere estar con nosotros y que su manera de tenernos siempre a su lado es esa, pero por mucho que parece comprenderlo, tiene ese miedo de quedarse solo que le impide dormir...

    • Yo estoy de acuerdo con mipetisa. Aunque es normal que los niños se despierten varias veces de noche, no es lo mismo tres despertares que quince. Y no es lo mismo que el niño se vuelva a dormir enseguida a que tarde una hora o dos y así todas las noches. Y no es lo mismo vivir esta situación puntualmente cuando el niño esta malo, que estar así meses o años sin una sola noche de tregua. Los niños que duermen mal también existen. Mi hijo dormía muy mal, aunque lo durmiese conmigo en la cama al pecho, él lloraba y lloraba, y me tenía que levantar con él en brazos a mecerlo y cantarle, y él lloraba y lloraba hasta que se dormía. Y cada vez que se despertaba de noche, era la misma historia. Y para dormir la siesta, se tiraba una hora llorando para dormir 20 minutos. El niño se veía que estaba cansado, siempre llorando. Me compré un libro, que no es el Estivil ni se le parece, en el que vienen unos trucos o métodos o como lo quieran llamar para que el niño durmiera mejor. Aprendí muchas cosas. La primera de ellas era que si el niño estaba demasiado cansado a la hora de irse a dormir, se pondría muy nervioso, le costaría más trabajo dormirse y se depertaría más por la noche. También aprendí como darse cuenta de que el niño tiene sueño (esto debe ser algo fácil para muchas madres, pero no para mí). Otra cosa importante que decía el libro era que la calidad de las siestas influía en la calidad del sueño nocturno, y que 20 minutos de siesta no eran suficientes para un bebé. Así que antes lo primero era conseguir que el niño durmiese la siesta lo más larga posible, aunque estuviese todo el tiempo con el pezón en la boca. Y una vez conseguido esto (tardé varios meses en conseguirlo), se podía empezar a aplicar otros métodos para que el niño, después de haberse dormido al pecho, se pueda quedar solito en la cama durmiendo su siesta mientras la madre se levanta y hace otras cosas (todavía hay días en los que no puedo hacer esto). Y es verdad que al dormir mejor la siesta, duerme mejor de noche y no está todo el tiempo tan penoso. Otra cosa que he tenido que hacer durante mucho tiempo es cantar la misma nana todas las noches, y cada vez que se despertaba de noche y cada siesta. Ponerse a cantar a las dos, las tres, las cuatro, las cinco y las seis de la mañana no es fácil, pero ha valido la pena. Cuando ha ido durmiendo un poquito mejor, he ido reduciendo la duración de la nana, hasta que ya no tengo que cantar nada y con el pecho le es suficiente. Otra cosa muy importante es que mi hijo al no dormir bien, tampoco comía bien. Ha llegado a tener anemia. Pero al mejorar el sueño y al estar de mejor humor, a empezado a comer mejor, y al comer mejor, duerme mejor porque no tiene tanta hambre y no necesita el pecho tantas veces. Mi conclusión es que, aunque hay métodos como el Estivil que crea un problema donde no lo hay y lo soluciona matando moscas a cañonazos, también hay niños que realmente tienen problemas con el sueño, madres un poco torpes como yo, y libros que ayudan a mejorar la situación sin hacer llorar a nadie.

    • Gracias Eva por tu artículo, hace tanta falta que lleguen este tipo de mensajes a la gente. Y hablo con experiencia propia: 24 meses de despertares y mostrando mi cariño, atención y calmando antes de que se produzca ni un llanto. NO DEJEMOS LLORAR A LOS NIÑOS, qué clase de adultos serán en el futuro?

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