
Es un peligro el tema de las puertas y los bebés. Pueden provocar estúpidos accidentes caseros.
Decídmelo a mí, que hace un par de días mi niña de dos años se encerró sola en el baño con el grifo de la bañera abierto y echó el pestillo.
En Ausburgo ha pasado algo parecido, pero en este caso quien se ha quedado encerrada ha sido la madre.
El bebé, de apenas ocho meses, empezando a dar sus primeros pasitos se apoyó en la puerta de la terraza con tan mala suerte que la cerró, dejando a su madre del lado de afuera.
La joven de 19 años gritó y así los vecinos llamaron a la policía que la rescató del encierro de su propio bebé.
Desde luego, el niño aprendió de pequeño a quitársela de encima.
¿Qué cómo acabó mi historia personal del encierro? Aprendiendo cerrajería.
Desarmé la cerradura de la puerta y con una pinza abrí el pestillo desde el lado de afuera. Afortunadamente lo hice antes de que desbordara la bañera.
Vía | 20 minutos En Bebés y más | Prevenir accidentes caseros