"Solo te hará miserable": por qué no es buena idea dejar los malos hábitos de golpe, según un neurocientífico

"Solo te hará miserable": por qué no es buena idea dejar los malos hábitos de golpe, según un neurocientífico
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Posiblemente la mayoría de las personas tenemos, o hemos tenido, un mal hábito que nos gustaría dejar. Pero así como adoptar buenos hábitos tiene su grado de dificultad, dejarlos también resulta complicado - a veces, incluso mucho más.

Existen diversas técnicas y procesos a los que podemos recurrir cuando deseamos dejar un mal hábito, pero hay quienes deciden hacerlo siguiendo una medida drástica: dejarlos de golpe.

Sin embargo, acuerdo con el neurocientífico y psiquiatra Judson Brewer, hacerlo de esta manera es una mala idea. Así es como recomienda dejar los malos hábitos para no fracasar en el intento.

Brewer, director de investigación e innovación en el Mindfulness Center y profesor de psiquiatría y comportamiento humano en la Universidad Brown, explica en un episodio del podcast 10% Happier por qué dejar los malos hábitos de golpe no es algo recomendable:

"Cuando nos desencantamos de comportamientos poco útiles o adicciones, nuestro cerebro deja un espacio que dice: ‘OK, dame algo más’", señala. Dicho de otro modo, cuando dejamos un mal hábito de golpe, nuestro cerebro busca nuevos estímulos para llenar el vacío dejado por el hábito abandonado.

Esto explica por qué al dejar un mal hábito de manera repentina las cosas no funcionan e incluso obtenemos resultados indeseables, como adquirir otro mal hábito para reemplazar el que hemos dejado o como dice Brewer, sentirnos miserables en el proceso al no tener con qué llenar ese vacío:

"Incluso si pudiéramos hacer un 'ayuno de dopamina' -que en realidad no se puede- no tendría ningún efecto, excepto hacer que alguien se sienta miserable porque se está privando de todas las cosas a las que era adicto".

Por ello, si realmente buscamos dejar un mal hábito, el experto sugiere entrenar a nuestro cerebro para dejar de ver valor en ese mal hábito que amamos hacer. Y para lograrlo, comparte los siguientes tres pasos, donde la reflexión e introspección son clave.

1) Reconoce el bucle del mal hábito

Lo primero que debemos hacer es identificar y reconocer el mal hábito que queremos dejar, algo que resulta sencillo pues seguramente ya lo tenemos en el radar. Pero la segunda parte de este primer paso es donde viene lo complicado: debemos pensar en qué es lo que lo desencadena.

Por ejemplo, hay personas que recurren a malos hábitos, como procrastinar o fumar, cuando están estresados; mientras otras hacen compras impulsivas o miran atracones de televisión al sentirse aburridos.

2) Pregúntate: "¿Qué estoy obteniendo de esto?"

De acuerdo con Brewer, es crucial que nos preguntemos cómo nos sentimos al hacer el mal hábito. En un experimento con fumadores crónicos que compartió durante una charla TED, señaló que pidió a los fumadores que evaluaran cómo se sentían al fumar.

Una de las mujeres que participó en el experimento, comentó que había probado fumar conscientemente y se dio cuenta que "huele a queso podrido y sabe a químicos". Resulta que a pesar de saber que fumar tenía consecuencias negativas para su salud, al prestar atención consciente se dio cuenta que fumar tenía un sabor horrible: "Pasó del conocimiento a la sabiduría... de saber en su cabeza que fumar era malo, a sentirlo en sus huesos", explica Brewer.

3) Acepta la recompensa a largo plazo

"Muchas personas fracasan al intentar abandonar un mal hábito porque no encuentran algo que les brinde una mejor sensación", dice el experto. Por ejemplo, para quien está acostumbrado a hacer atracones de series, leer un libro puede resultar aburrido en comparación.

La clave, explica Brewer, es ser curioso sobre por qué nos atrae tanto el hábito que queremos dejar. Para ello, habremos de reflexionar sobre por qué sentimos ese deseo y cómo responde nuestro cuerpo y nuestra mente. De esta manera, podremos guiar mejor nuestras acciones y dejar de reaccionar automáticamente: "Este tipo de atención plena es más efectiva para lograr un cambio duradero que simplemente prohibirte tu placer culposo", señaló.

Foto de portada | Jessica Ticozzelli en Pexels

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